domingo, 27 de abril de 2008
Ni regresión, ni continuismo. Terminar con el Circo.Cambiar el Sistema
domingo, 30 de marzo de 2008
LA LOCOMOTORA DE LAS PRIVATIZACIONES
martes, 2 de octubre de 2007
¿Qué país productivo queremos? ¿Qué país productivo tendremos?
En tiempos de cambios políticos en la región, es natural pensar en la implementación de una participación activa de la ciudadanía en las decisiones que involucran la base de nuestra vida como lo es el modelo productivo.
Ing.Agr. Anahit Aharonian
Preocupados por la alta tasa de desocupación y teniendo el respaldo de la Constitución de nuestro país garantizando el derecho a la vivienda, a la educación, a la salud y al trabajo, nos restaba contar con una voluntad política encaminada a facilitar la resolución de estos problemas para hacer posible el país productivo y sustentable, con trabajo permanente y digno para todos. Para ello es necesario comenzar a detener las políticas de los hechos consumados, no podemos continuar con la improvisación que nos ha caracterizado, pero menos aún cuando esa improvisación compromete a varias generaciones futuras.
Vivimos en un Sur de países hermanados en una larga historia de luchas en común, luchas por independencia y autonomía, luchas contra los poderes imperiales, aquellos poderes que han llevado adelante una permanente política de saqueo de nuestras riquezas.
Pareciera que dicho saqueo no quiere cesar, la sociedad de sobreconsumo que han desarrollado en “su” Norte los ha llevado a que haya materias primas de sus países que se están agotando, lo que se une al hecho de que la carga contaminante en su ambiente está siendo intolerable entonces, ¿dónde mejor que este Sur pródigo para que estas empresas puedan desembarcar y arrasar con nuestros recursos naturales como las fértiles tierras, el agua, la tan ponderada diversidad genética? Para ello vienen a pisotear nuestras soberanías, ya que estas empresas son trasnacionales que actúan por encima de los gobiernos establecidos.
Pero nosotros no estamos desprotegidos si nos apoyamos en la fuerza de nuestros pueblos, de hecho, ya integramos un incipiente mercado común, al que debiéramos prestar mayor atención, especialmente cuando desde los centros de poder que “casualmente” se encuentran en el norte nos bombardean con nuevas formas del “divide et impera”.
Hemos sido capaces de analizar el fenómeno de la división como arma para ejercer el poder, en miles de ejemplos que nos da la Historia. Sin embargo y en esta coyuntura, con enorme asombro comprobamos que desde ámbitos políticos y desde los medios de comunicación masiva ahora se nos quiere convencer que nuestra soberanía peligra a causa de la legítima lucha de los hermanos argentinos que está hermanada con la lucha de muchos uruguayos que se quiere desconocer a través del ocultamiento de la misma.
Es triste comprobar el bombardeo propagandístico basado en falsedades y medias verdades, sin mencionar siquiera que la soberanía la tenemos muy comprometida desde que permitimos la trasnacionalización de nuestras tierras y nuestros recursos naturales. Sin mencionar tampoco que -bajo la fuerte presión del gobierno finlandés- nuestro parlamento aprobó en mayo de 2004 un leonino Acuerdo de Protección de Inversiones Uruguay-Finlandia, que ataca claramente la soberanía nacional. Sin mencionar las fuertes presiones que las empresas ejercen cotidianamente a través de sus múltiples estrategias desarrolladas por agencias de publicidad.
Vayamos al comienzo de este capítulo de nuestra historia, aceptando el hecho de que en Uruguay se creyó que con la aprobación de la Ley Forestal de 1987 se abrirían las puertas al desarrollo –nuevos espejitos de colores prometiendo el tan postergado desarrollo- y a muchas fuentes de trabajo. Para que ello fuera posible, también se votaron fuertes subsidios a la actividad forestal, dineros que han salido y salen de nuestros bolsillos, pero lamentablemente hemos comprobado – así lo ha denunciado la Asociación de Inspectores de Trabajo del Uruguay- que no sólo ha generado insuficientes puestos de trabajo sino que además el trabajo es realizado en condiciones infrahumanas, donde aún trabajan muchos menores de edad. Esto también hay que revertirlo, pero somos concientes que no se logra por un simple voluntarismo; además de una estrategia hacia su cumplimiento se precisa de fuertes recursos presupuestales.
¿Cuántos emprendimientos productivos se hubieran implementado si la sociedad no hubiera sido obligada a pagar dichos subsidios y exoneraciones impositivas?
En medio de este panorama nos encontramos con que una de estas empresas forestales está culminando la instalación de una gigantesca planta de celulosa en nuestro país, en el departamento de Río Negro. Otra de las corporaciones está gestionando su instalación en el departamento de Colonia y –en caso de continuar esta cadena - nos llevará a una consolidación de este modelo de producción forestal a gran escala, de árboles destinados a convertirse en astillas, con el más bajo empleo en la fase agraria y en la fase industrial. Las mejores tierras del litoral oeste, de los departamentos de Paysandú, Río Negro y Soriano ya extranjerizadas serían destinadas al cultivo de más y más eucaliptos para abastecer a las mega plantas proyectadas.
Como si estas superficies no fueran suficientes, se le han abierto las puertas a otro gigante de la celulosa como lo es la sueco-finlandesa Stora Enso, la que está comprando tierras en el centro de nuestro país, con la finalidad de seguir plantando eucaliptos para instalar otra mega planta de celulosa, esta vez sobre el Río Negro.... y hay otros proyectos similares que están siendo anunciados con enorme algarabía por parte de nuestros gobernantes.
Entonces, estamos ante una situación de hecho grave ya que tenemos impactos negativos en toda la cadena productiva, comenzando por los que provocan estas plantaciones, que son la materia prima indispensable para esta industria.
Recordemos que para plantar estos árboles, se sustituye la cobertura vegetal existente, provocando un importante desequilibrio en los ecosistemas, hay una real pérdida de biodiversidad y cambios en la estructura social que implica exclusión y marginación.
Por otra parte, recorriendo las zonas forestadas se pueden hacer algunas de estas comprobaciones, complementadas con estudios académicos que nos demuestran que estas plantaciones de eucaliptos acidifican y producen erosión en los suelos, disminuyen la disponibilidad de agua a través del uso consuntivo y la evapotranspiración, además de disminuir la capacidad de recarga de acuíferos.
Otros impactos negativos son los relacionados a la contaminación de suelos y aguas a causa del uso de agrotóxicos, algunos de los cuales hoy están prohibidos por ser Contaminantes Orgánicos Persistentes, prohibiciones marcadas a través del Convenio de Estocolmo, del cual somos firmantes y cuya primer Conferencia de las partes se realizó en mayo de 2005 en Punta del Este.
Es harto conocido que la industria de la celulosa es una de las industrias más contaminantes del mundo (incluso usando la “última tecnología”) y en base a los daños ya ocasionados a su propio ambiente, los países del norte han cambiado su legislación implantando fuertes controles ambientales, lo que implica mayores costos de inversión. También tienen restricciones en tanto empieza a escasear su materia prima ya que han devastado sus propios bosques nativos.
De esta manera nos encontramos con que estas industrias vienen acelerando su traslado al sur, como ya lo han hecho, por ejemplo, en Brasil y Chile. Justamente en el sur de Chile, cerca de la ciudad de Valdivia hace sólo tres años se instaló una planta de celulosa con la última tecnología finlandesa, cuyos resultados han sido nefastos. La planta fue temporalmente cerrada, pero la destrucción ya había ocurrido y es tan importante que los pobladores se han visto seriamente afectados en su salud.
Ahora parecería que le llegó el turno a nuestro país, a las márgenes de nuestros ríos donde se puede encontrar abundante agua dulce de acceso gratuito, tierras y mano de obra baratas además de insuficientes controles ambientales.
Es asombroso constatar la enorme propaganda realizada por las empresas aún antes de instalarse, a través de presentaciones públicas, difusión de multicolores revistas, invitación a delegaciones de políticos y periodistas a visitar España y Finlandia. La primera pregunta entonces es: ¿por qué tanto gasto para conquistarse a la gente, a la prensa y a los políticos si sus proyectos son tan buenos?
Por otra parte, ¿por qué ambas empresas han presionando para que se les voten nuevas exoneraciones impositivas, tanto que han logrado operar en Zona Franca y ser exonerados de todo impuesto?
Es importante a su vez conocer la calidad de los representantes de estas empresas, como lo es el caso de uno de los técnicos que trabajó para la empresa chilena antes mencionada, en cargos ejecutivos, más específicamente como gerente de ventas y marketing, ahora tiene un cargo gerencial, en la empresa finlandesa Botnia que se está instalando en Fray Bentos.
Se menciona su larga trayectoria como aspecto meritorio, pero ¿alguien se ha preguntado si “larga” es sinónimo a “buena”?
Comprobamos que una situación similar ocurrió con uno de los responsables de la empresa española Ence, al cual se le atribuye una larga trayectoria como directivo, olvidando que parte de lo “largo” es su condena por crímenes ambientales en su propio país, donde todavía continúa la lucha por la clausura definitiva de la planta de Ence en Pontevedra, Galicia.
Pese a todo lo anterior, estas empresas insisten en presentarse como la única opción para resolver los problemas de falta de trabajo y de agregarle valor a la madera ya existente.
Pero aclaremos algunas cosas:
a) al operar en zona franca, el Uruguay seguirá exportando materia prima sin valor agregado
b) el poco valor que le agregarán será en su zona franca y por tanto no tendrá impactos fiscales que aporten al crecimiento de nuestra economía (en la página 7 de la Ley de Presupuesto dice textualmente: “Nota: las proyecciones no incorporan el impacto económico de las plantas de celulosa debido a su escaso impacto fiscal”).
c) estas empresas sólo procesarán la pulpa o pasta de celulosa, ya que sus mayores ganancias pasan por tener “las plantas de celulosa al pie de los árboles y las fábricas de papel al pie de los mercados”. Y es bueno saber que los mercados están en China y Europa.
Uno de los argumentos que parece hacernos dudar más, está basado en que supuestamente es necesario producir más papel, pero no dicen que la mayor parte de la celulosa que se produce no está destinada a satisfacer reales necesidades humanas, sino a crear crecientes niveles de consumo innecesarios que aseguran la rentabilidad de la industria de la celulosa y el papel. Sin embargo la industria alimenta el mito de identificar al alfabetismo con el consumo de papel mientras las cifras mundiales al respecto desmienten esta afirmación repetida una y mil veces.
Sin embargo, lo cierto es que no sólo no generarían puestos permanentes y genuinos de trabajo – la automatización sustituye a gran parte de la mano de obra- sino que además desplazarían muchos de los ya existentes, que en número y calidad son muy superiores. Entonces, resulta absolutamente equivocado el argumento de la generación de trabajo ya que sí se genera en la primera etapa de construcción de las fábricas, pero ¿qué hacemos con la tugurización y la exclusión inmediatamente posterior? ¿No es mejor generar trabajo permanente como lo ha reclamado el Plenario Intersindical de Trabajadores de Río Negro?
Otro de los argumentos que nos hacen dudar es el de que “la madera ya está y alguien la tiene que procesar”. Estamos totalmente de acuerdo, pero ¿por qué elegir la peor opción? ¿Por qué no apostar a la real transformación de nuestra economía?
Con la superficie ya plantada hay propuestas varias para transformar dicha madera con valor agregado de verdad y con mucho más puestos de trabajo.
Se ha insistido mucho en esta suerte de “resignación” ante lo ya plantado, pero debemos saber que –aunque se quiera disfrazar- para alimentar a estas mega-industrias se va a necesitar de mayores extensiones de eucaliptos cercanas a las plantas.
A pesar de todos nuestros fuertes y fundamentados argumentos para oponernos tan enfáticamente a dichos emprendimientos, cuando conseguimos que alguien al menos nos escuche, nos responde con un “no se puede hacer nada, ya está decidido, ahora nos corresponde controlar”.
Pero ¿desde cuándo los uruguayos nos resignamos ante decisiones tomadas apuradamente, ante decisiones donde no fueron sopesadas todas las opiniones que especialmente en estos casos deben ser tomadas en cuenta?
Por otra parte, ¿cómo vamos a controlar? ¿qué significa “controlar”?
Si le damos el significado de “verificar” entonces, luego de ocurrida la contaminación estaremos en condiciones de dar a conocer –por ejemplo- la causa de un cáncer o la causa de alguna de las enfermedades respiratorias que ocurren en las zonas cercanas a este tipo de industria. También podremos verificar la exclusión social y empobrecimiento al que serán llevadas las poblaciones cercanas a las plantas y a las plantaciones forestales que alimentan a dichas plantas.
Si le damos el significado de “regular” entonces tendremos que esperar a que el desastre ocurra para decir “mire, ocurrió tal error, ahora sabrá que debe corregir”, pero mientras tanto la población ya fue afectada y además siempre nos quedará la duda del nivel de corrección hasta el momento de la siguiente verificación.
Hemos escuchado con gran asombro, que si estas empresas llegaran a contaminarnos simplemente las echamos.... pero acaso ¿no sabemos que para lograr la expulsión de una empresa de este tipo pasan muchos años mientras se siguen acrecentando los daños permanentes e irreparables? ¿No sabemos de las fuertes presiones que estas empresas ejercen en las poblaciones donde se instalan para acallar las denuncias sobre los daños? ¿No sabemos que somos cómplices de dichos daños cuando fuimos prevenidos de los mismos?
¿Cómo vamos a responder a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos?
Tenemos la certeza de que es posible e imprescindible cambiar una decisión política cuando ésta es equivocada. Dar marcha atrás, cuando se trata de decisiones negativas para nuestra gente, siempre hablará bien de nuestros países, los potenciales inversores tendrán que prestar atención al hecho de que las decisiones son tomadas con responsabilidad. Agreguemos a esto que del monto total de la inversión, sólo el 20% queda en el país, el 80% restante vuelve a su país de origen!
En cuanto a impactos ambientales y sobre la salud, es importante señalar que los efluentes líquidos de estas plantas de celulosa liberan peligrosas sustancias llamadas dioxinas y furanos policlorados, las que se clasifican dentro de los llamados Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). Estos COPs se bioacumulan y se biomagnifican, lo que significa que afectará toda la cadena trófica al depositarse en los tejidos grasos de todas las especies, hasta llegar a los seres humanos. A su vez, estos vertidos llegarán al río con una temperatura más alta, por lo que la afectación también pasa por el daño a los seres vivos, en especial en una zona que se caracteriza por ser zona de desove de peces.
A su vez habrá liberación de estos tóxicos en los gases que salen de la chimenea provocando las nefastas lluvias ácidas. Y no podemos ser tan ingenuos creyendo las palabras de los representantes de las propias empresas cuando “aseguran” que no contaminan ya que cuando se les piden los datos acerca de los estudios que respalden dichas afirmaciones no los saben exponer, no saben cómo fueron hechas las mediciones, con qué frecuencia, con qué metodología y ni siquiera saben responder en cuántas plantas se midió ni si fueron publicados los supuestos resultados “tranquilizantes”.
Nos dicen que no contaminan, pero también nos dicen que por las dudas (¿qué dudas si no contaminan?) sería aconsejable hacer perforaciones en el acuífero y no usar la toma de agua potable de OSE (Obras Sanitarias del Estado) a la altura de Fray Bentos. Quienes afirman todo esto además de las contradicciones que muestran ¿han estudiado la dinámica de las aguas subterráneas y superficiales? A esto se suma que nos aseguran que los fraybentinos deberán prescindir del Balneario Ubici (entonces, ¿contaminan o no?).
Por si esto no fuera suficiente, nos encontramos con que la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Ambiente) considera (fojas 3942) que los temas que no fueron profundamente analizados no producirán impactos no mitigables o no compensables, basando esta consideración únicamente en una “convicción”. Bajo ningún concepto podemos aceptar basarnos en convicciones, necesitamos elementos de análisis verdaderos, con cifras, con datos verificables.
Queremos que nuestro país progrese y se desarrolle, pero entendiendo por desarrollo cuando producimos para satisfacer a TODA la población y además nos aseguramos que las generaciones que nos siguen puedan continuar produciendo en forma sustentable y con trabajo genuino y digno.
Por lo tanto, la producción de pulpa de celulosa no se condice con esta concepción y no estamos contraponiendo calidad versus trabajo: ya explicamos que son falsas las promesas de trabajo, el poco trabajo que se genera es sólo por un lapso de un año o un año y medio y luego se genera la exclusión porque al terminarse la etapa de construcción sólo gente desamparada, excluida, marginada quedará allí.
Entonces, lo más sensato sería plantear: paren todo, no nos desgastemos más con esto, frenemos la extranjerización de nuestras tierras, no hipotequemos nuestros recursos naturales, redoblemos nuestras energías en diseñar el país real, el país que ya debemos inventar para crecer en armonía regional a través del ordenamiento ambiental del territorio, de la gestión participativa de las cuencas hidrográficas y con trabajo de verdad priorizando las mejores cadenas productivas.
martes, 11 de septiembre de 2007
¿Y si recurrimos al barro ...?
La tradición se perdió .. pero quizás y de la mano de las actuales crisis sea bueno volver a ella como solución al día a día de muchos vecinos.
A continuación no le hablaré de dónde vivimos, sino de una alternativa mejor en todos sus aspectos…. LA ARQUITECTURA DE TIERRA: una herencia humana, con más beneficios de lo que muchos se pueden imaginar.
Al respecto un poco de información que recabamos y deseamos compartir.
Desde hace 10.000 años los hombres construyen ciudades. La tierra cruda, fue, y sigue siendo, uno de los principales materiales de construcción. Es así que, hoy en día, más de un tercio de la población humana vive en hábitat de tierra.
Existen construcciones grandiosas, tales como la mezquita de Djene en Malí, empezada en el siglo duodécimo, o el Taj Mahal, en la India, que tiene escondido debajo de sus mármoles estructuras de bambú y barro, o las famosas casas torre del Yemen que pueden tener hasta 8 plantas, muchas de ellas datan de hace 400 años. Todos ellos son ejemplos de la durabilidad de esta arquitectura arcaica y de la fiabilidad de su principal material constructivo; el barro crudo.
Construir en Barro tiene todas las ventajas ECOLOGICAS que nuestro medio ambiente necesita para seguir un desarrollo sustentable que permita la preservación de los valores naturales que todavía hoy disfrutamos, en un marco de armonización activa con nuestro ambiente.
Cuando la humanidad empezó a edificar eligió la tierra cruda como material predilecto. Si no queda rastro de esas ciudades y construcciones es precisamente porque necesitan un cierto cuidado y mantenimiento; el día que los habitantes deciden abandonar el hogar y su lustral restauración, al cabo de unos (muchos) años la construcción tenderá a desaparecer. Volverá a formar parte de Madre tierra, reciclándose en pradera, huerta, vasija de terracota, o bien otra vez en una construcción.
O sea que mientras los habitantes cuiden sus respectivas viviendas, estas serán muy seguras y perdurarán por muchísimos años, pero si en cierto momento se decide abandonarla o cambiarla, esta se reintegrara a la Tierra sin perjudicar daños al medio ambiente ya que no genera escombros (como sí lo hacen los sistemas tradicionales de hormigón o ladrillo), o sea que no contamina….¿que importante ventaja, verdad?....pero esto no termina acá, este tipo de viviendas en barro tienen más ventajas aún, como por ejemplo…El ahorro energético.
Dado que hoy en día muchos países europeos tienen grandes problemas de abastecimiento energético, es que países como Alemania en estos últimos años se han volcado muchos más a las construcciones en barro, ya que, aparte de no generar escombros este tipo de viviendas es muy beneficiosas en el ahorro energético. Dado que el barro almacena calor; como material denso, es un excelente aislante térmico, lo cual implica un ahorro energético.
Debido a la gran masa térmica de las construcciones, este material funciona como acumulador térmico en invierno. Pero su densidad también se aplica al verano inversamente generando una temperatura más fría.
Mostrado ya estos beneficios vayamos a otro muy importante….
LA SALUD
Estas viviendas también tienen ventajas y beneficios muy importantes con respecto a la salud humana. Construir en Barro tiene todas las ventajas de SALUD para el ser humano, en términos de lograr y mantener un estado más positivo de vida física, mental y espiritual. El barro mejora el clima interior; el barro regula la humedad ambiental; el barro absorbe contaminantes por lo tanto purifica el aire. El barro tiene una humedad relativa del 50 a 70 % y eso tiene muchas influencias positivas como la de reducir el contenido de polvo fino en el aire; activa los mecanismos de protección de la piel contra los microbios; disminuye la vida de muchas bacterias y virus; disminuye los olores y la electricidad estática en la superficie de objetos.
Además el barro preserva la madera y otros materiales orgánicos; el barro mantiene secos los elementos de madera y los preserva cuando están en directo contacto con él, debido a su bajo equilibrio de humedad que impide que insectos y hongos vivan.
P ero tampoco nos olvidemos de su ventaja como aislante acústico.
Dada la constitución del material y debido al espesor de las paredes, este material es un gran aislante acústico y de muy baja transmisión del sonido.
Pero para no dejar de aportar beneficios es que digo lo que ustedes mismos queridos lectores observarán luego de leer este punto. Las técnicas locales que utilizan los materiales que el medio proporciona son más sencillas en su ejecución y de más fácil aprendizaje a su vez, como se transmiten de generación en generación, y pertenecen al sitio, son parte del imaginario colectivo y su incorporación es «natural». Constituyen un Patrimonio cultural a valorar como parte de nuestra identidad.
El barro es apropiado para la autoconstrucción, trabajar el barro, y las técnicas de bioconstrucción en general, es apropiado para TODOS ya que las Técnicas de construcción con tierra pueden ser ejecutadas por personas no especializadas en construcción, es suficiente la presencia de una persona experimentada controlando el proceso de construcción.
El barro economiza materiales de construcción y costos de transportes: disponemos de este material NATURALMENTE a pie de obra al excavar los cimientos; aún en el caso de necesitar modificar su composición de arcilla y arena, o de estabilizarlo, con agregado de materiales que deberán ser transportado de otros lugares resulta más económico que los materiales industriales.
Si bien aún hay más beneficios sobre este tipo de viviendas, solo quería dejar al alcance de las manos de todos ustedes (queridos lectores) algunos de los beneficios más importantes a su consideración, como lo es la salud, el ahorro energético, el ahorro económico, la protección ambiental, y la gran cultura y patrimonio histórico que esto representa.
Monocultivos
José Coronado
Conocida es la posición de Avanzar, como grupo político, respecto al monocultivo de eucaliptus y la consiguiente instalación de plantas de celulosa. El tremendo impacto negativo de éste en nuestros ecosistemas de praderas es fácilmente advertido solo en la impresionante extracción de agua que el mismo realiza de los suelos, entre otros ejemplos.
Sin embargo esta posición no puede sesgarse únicamente hacia esta especie forestal y nos deja en una posición algo ambigua respecto a otros monocultivos existentes en el país.
Es que si estamos en contra del monocultivo de eucaliptus por argumentos ecológicos también deberíamos estarlo respecto de otros monocultivos. Tan o aún más dañinos al ambiente resultan algunos cultivos agrícolas que actualmente, o desde hace años, se realizan en Uruguay.
Hoy día el furor agrícola de la soja exprime la fertilidad de las mejores tierras y las esteriliza a mediano plazo producto de la alta carga de insecticidas y herbicidas que se le aplican. Otros furores agrícolas vendrán cuando los países más industrializados demanden granos (girasol y maíz) para la producción de biodisel o alcohol como sustitutos de combustibles fósiles. Y seguramente esos furores agrícolas nos impactarán más que negativamente en lo ambiental. Estos ejemplos de monocultivos son tal vez de actualidad, sin embargo desde hace muchos años Uruguay posee tradición en monocultivos que también impactan negativamente el ambiente, a modo de ejemplo: el arroz, el trigo, la papa y hasta la caña de azúcar. Es que monocultivo significa eso, el cultivo de una única especie vegetal y por consiguiente mediante técnicas de agricultura convencional. Esto es, usando altas concentraciones de fertilizantes químicos, herbicidas, fungicidas e insecticidas; todos agresores de ecosistemas.
Pero entonces, ¿cuál va a ser la posición de Avanzar, estar en contra también de la papa y de la caña de azúcar?. Es que si realmente nos basáramos en argumentos ecologistas deberíamos estarlo.
Lo primero que debemos aceptar es que cualquier actividad humana tendrá un impacto inevitable en el medio, y esto solo por ser actualmente 6000 millones de seres sobre la tierra con pronósticos de llegar a 8000 millones para el año 2010.
Pues nada que haga el hombre y menos aún en aquellos rubros de producción de alimentos estará exonerado de impactar en los ecosistemas.
Nuestro argumento en contra de unos respecto de otros no necesariamente debe ser ecologista sino fuertemente político. Tanto el eucaliptus con destino a celulosa como la soja, por ejemplo, son macroemprendimientos que afectan bastísimas extensiones de nuestro territorio y con miras a extenderse mucho más aún.
No solo atemoriza la magnitud de estos emprendimientos sino también que como es conocido están básicamente en manos extranjeras (multinacionales), planteándonos otro problema: la extranjerización de la tierra. Por más que se argumente a favor de las fuentes de trabajo que generarán, punto altamente discutible por la calidad de empleo que se logra; y que se argumente en lo positivo del establecimiento de inversiones extranjeras en el país, la pregunta es si estamos dispuestos a que el gran beneficio se lo lleven otros y nos quede como resultado un territorio exprimido y estéril hipotecando así otras posibilidades de futuro.
4 años AVANZANDO
El 13 de agosto de 2003, un grupo de compañeros provenientes de diferentes corrientes decidimos conformar un espacio político con características propias e inspirado en defender una democracia auténtica, la que se haga desde abajo, del cuerpo social, donde se participe y decida, no permitiento que de ninguna instancia superior se sustraiga y acumule poder político.
Ese espacio que denominamos AVANZAR, lleva en alto la bandera de la construcción dinámica y permanente, en base a una economía solidaria, defiende la producción equilibrada que busque poner fin o freno definitivo a las economías neoliberales que se han aplicado por estos lares en estos años y que a nuestro enteder han generado una profunda crisis que abarca todos los sentidos de nuestra existencia.
Entendemos que nuestro país necesita una reconstrucción profunda, desde abajo, con la participación directa de cada uno de nosotros, -sin intermediarios que terminan cambiando el rumbo, y este CAMBIO DE VERDAD, debe comenzarse a transitar desde ahora, desde el día a día, desde lo cotidiano.
Por eso apostamos a la horizontalidad, a la autogestión, a la defensa y protección de lo nuestro, frente a economías saqueadoras y piratas que continúan transitando a lo largo y ancho de nuestra latinoamérica.
AVANZAR, muy pronto se fue nutriendo de gente de pueblo y hoy es una gama de trabajadores, sindicalistas, emprendedores, microempresarios, productores rurales, ecologístas, profesionales, estudiantes, amas de casa, etc. etc.
Y el rumbo de nuestra fuerza político lo marca la propia gente, el propio militante, porque AVANZAR es AUTONOMO .
AVANZAR es una herramienta de participación popular, federativa donde predomina la participación en círculo y no la pirámide jerárquica.
Por eso y porque estamos convencidos que todos los días participamos en la construcción de una sociedad más justa, enviamos un saludo fraterno a todos los compañeros y simpatizantes de AVANZAR y a seguir en la ruta que el presente y el futuro son nuestros.
viernes, 13 de julio de 2007
Unos mucho y otros nada
No es un misterio. En el trabajo cotidiano escolar se sabe que hay ciertas condiciones subjetivas muy especiales que influyen en la calidad del aprendizaje. Una cosa son los ambientes de pobreza y otra cosa son pobres ambientes, pobres en estímulos, pobres en estética, pobres en creatividad. Todo parece indicar que la calidez de los ambientes puede mejorar el sentirse en «casa propia», en algo que resulta familiar y nuevo siempre, y eso es «oro puro» a la hora de las relaciones y los aprendizajes.
Ante todo compartimos las expresiones de Alfredo Astorga en su trabajo «Nuevas miradas a viejos problemas» con respecto a los que es y cómo se desarrolla el clima escolar en una institución: «entendemos por clima escolar como un conjunto de condiciones materiales y subjetivas que construye un grupo humano y que favorecen su quehacer educativo. Vuelven satisfactoria la tarea y convivencia del presente y apoyan la obtención de mejores resultados con miras al futuro. Constituye una frontera donde se cruzan seres humanos y recursos para producir atmósferas, sensaciones e impulsos especiales».
Existen al menos cuatro componentes del clima escolar a saber: los recursos físicos, la disposición y organización de los mismos, el reconocimiento de los actores y sus condiciones de trabajo y la red de comunicaciones, su flujo y dinámica. En las voluntades y acciones humanas se encuentra el ordenador y significador de estos cuatro componentes.
Se reconoce la constucción de un « microclima» que refiere a las condiciones existentes en cada aula y que se fundamenta en los espacios cotidianos del aprendizaje y de relación directa entre sujetos, (docentes- alumnos). En este escenario cuentan tanto el ambiente físico como la «química», las relaciones, las comunicaciones. Por su parte los espacios más chicos, con la construcción de esos microclimas ayudan a construir, mantener o cambiar los macroclimas o espacios mayores. Tres criterios claves habrá que tener en cuenta para comenzar : calidad, articulación y adecuación, los tres van juntos, constituyendo una unidad que posibilita la palabra y la participación.
Ahora bien, ante las expresiones antes dichas, que no son nuevas, que no pueden refutarse porque caen por su peso, nos preguntamos: ¿cuáles son las causas que impiden llevar adelante un plan de reacondicionamiento edilicio de las instituciones educativas?; ¿por qué los niños tienen que permanecer en ambientes fríos en invierno o muy calurosos en verano?, ¿por qué tienen que presenciar que se desplomen sobre sus hombros trozos de revoque de pared?, ¿o que hayan aberturas que no puedan abrirse porque se caen a pedazos?. ¿Cuál es la calidad de los ambientes que cobijan a los alumnos de la escuela pública?
Es dificil encontrar una justificación a las diferencias existentes: cualquier empleado público que pertenezca a Antel, Ute, Ose, BROU, que trabaje en una oficina goza, y está muy bien, de un ambiente bien calefaccionado, acondicionado estéticamente, por qué no, entonces contar con ambientes en igualdad de condiciones para todos los alumnos y docentes de las escuelas públicas, máxime si consideramos que con las propias características del entorno ya estamos educando.
Por años docentes, Comisión de Fomento y padres han contribuido a mantener los edificios de las instituciones educativas, contribución que no alcanza cuando los locales tienen muchos años y cuentan con instalaciones sanitarias, eléctricas y demás vetustas que, por otra parte y más grave aún, no ofrecen la seguridad para todos los que concurren diariamente a sus instalaciones. Por otra parte, los padres, vecinos y comerciantes podrán preguntarse por qué no se destinan fondos construidos con el aporte que cada uno brinda al pagar sus impuestos para la Escuela Pública. No obstante ello siguen colaborando incesantemente y son ellos, más el esfuerzo de los docentes, quienes han sido pilares fundamentales en este difícil proceso de mantenimiento.
Todo este tema, tiene un rol vital en la creación de un buen clima escolar, que si bien no crean automáticamente las condiciones favorables para el desarrollo del aprendizaje óptimo, pueden sí mal encarados provocar desajustes mayores: bajo sentido de pertenencia, distancia, incomodidad, tristeza, desgano.Se trata entonces de no subestimar este aspecto en el acto educativo, se trata además de invertir de una vez por todas en la Educación Pública.
Selva Pérez

