lunes, 16 de junio de 2008

La soja en Uruguay - La creación de un nuevo bloque de poder

Raúl Zibechi*

Como sucede en todos los países de la región, la expansión de los monocultivos y la fuerte presencia de empresas multinacionales está creando las condiciones para la formación de nuevos bloques de poder que son los que están orientando las grandes decisiones políticas. Probablemente Uruguay tenga el récord de expansión de soja en la región, al haber sido el país donde más creció en menos tiempo. Desde el año 2003, la superficie sembrada se multiplicó por 15. En tan pocos años, la soja desplazó otros cultivos tradicionales, como el girasol, el trigo y el sorgo, modificaron las formas de siembra y se convirtió en el cultivo estrella. Pero no es, en absoluto, el único cambio que registra el Uruguay luego de la crisis de 2002. Como acaba de asegurar el magnate mexicano Carlos Slim, 'las crisis son oportunidades’. De la mano de la crisis financiera de 2002, un 25% de la tierra cultivable del país pasó a manos extranjeras. Las mayores compras fueron realizadas por capitales argentinos que controlan la mitad de la producción de soja. Pero no es el único sector: la industria de la carne, la más importante del país, ha sido controlada por brasileños, al igual que el arroz, el mayor cultivo de exportación.
El poder de la sojaEn la campaña 2001-2002 había sólo 28,900 hectáreas sembradas con soja. En la campaña 2007-2008 ya son 450,000 hectáreas. Pero se cree que puede llegar al millón. Las razones de este brutal crecimiento hay que buscarlas en Argentina, país de donde proceden quienes cultivan el 54% de la soja en Uruguay. El precio de la tierra es la mitad que en Argentina y no existen impuestos a las exportaciones. Aunque la productividad es menor, la elevada presión tributaria decidida por el gobierno de Cristina Fernández, que ha sido la excusa para el actual conflicto con los agricultores, parece destinada a incrementar la oleada de empresarios que se decidieron por Uruguay desde el año 2003. En el Litoral-donde están las mejores tierras-ya desplazó a la ganadería y amenaza con desplazar a la lechería. De las 16 millones de hectáreas disponibles para la agropecuaria, 13 millones se utilizan para la ganadería, un millón para la agricultura y otro millón están destinadas a la forestación. La ganadería estaría perdiendo unas 350,000 hectáreas al año por la expansión de la soja y se estima que puede caer hasta las nueve millones de hectáreas, en tanto la agricultura pasará de una a tres ó cuatro millones. En la década de 1950, la agricultura llegó a 1,6 millones de hectáreas para caer a un mínimo de 400,000 hectáreas en 20012. En la zafra actual, 'seis empresas, la mayoría extranjeras o relacionadas a capital extranjero, plantan aproximadamente un 25% del área agrícola. Sólo el grupo Los Grobo, del argentino Gustavo Grobocopatel, tiene 40,000 hectáreas con soja bajo el nombre Agronegocios del Plata. No son los únicos: el grupo El Tejar cultiva unas 50,000 hectáreas, la mitad con soja; MSU (Manuel Santos Uribelarrea), el Grupo Ceres Tolvas y Calyx Agro (vinculado a la multinacional Dreyfus), todos provenientes de Argentina, combinan la soja con otros cereales. El precio de la tierra es una de las claves. Las buenas tierras argentinas para cultivo de soja se cotizan a unos 10,000 dólares la hectárea. En Uruguay oscilan entre dos y cinco mil dólares. Pero en el año 2000, esas mismas tierras valían unos 400 dólares la hectárea. Por eso tantos productores, ávidos de ganancias fáciles, deciden arrendar sus tierras a los pools de siembra de soja. Una hectárea de tambo (lechería) se paga en arriendo a unos 70 dólares. Para soja puede superar los 200 dólares. La rentabilidad de la producción agrícola es entre seis y siete veces superior a la que ofrece la ganadería, por los altos precios internacionales de los granos. Con la soja la agricultura se convierte en puro negocio gestionado por los 'gerenciadores agrícolas', quienes no diferencian entre agricultura y finanzas. Para cubrirse de eventuales riesgos, contratan seguros y fijan precios en función del mercado de futuros de Chicago, diversifican los clientes y los cultivos, la siembra se dispersa en el país y la región, lo que hace que 'el negocio no sea más riesgoso que otras actividades financieras'. La soja ocupa alrededor del 60% de las tierras dedicadas a la agricultura, pero sigue creciendo todos los años. El girasol, que representaba alrededor del 40% de la superficie cultivada, se redujo al 8.5% en 2007 y el maíz pasó del 30 a sólo el 11.6%. En 2001, las explotaciones de más de mil hectáreas ocupaban el 7% de la superficie agrícola. Para 2006 ya controlaban el 15% y producían el 57% de la soja pese a que representan sólo el 7% del total de productores. O sea, sólo 54 productores concentran más de la mitad de la producción de soja5. Entre 2000 y 2005, el 47% de los productores agrícolas familiares (con un promedio de 216 hectáreas), abandonaron la agricultura. En el otro extremo, los grandes empresarios agrícola-ganaderos pasaron, en el mismo período, de un promedio de 1,878 a 3,309 hectáreas por productor. Por último, la soja no crea puestos de trabajo por la abundante utilización de herbicidas y la absoluta mecanización del cultivo. La lechería ocupa unos 22 trabajadores cada mil hectáreas, la agricultura cerealera da empleo a 10, mientras la soja emplea dos a cinco trabajadores cada mil hectáreas. Sólo la forestación crea menos empleo que la soja.
Un país en remate Aunque los datos no son nada precisos, se calcula que en el año 2000 el 10% de la tierra estaba en manos de extranjeros. En los últimos seis años, cuatro millones de hectáreas, un 25% de la superficie cultivable, pasaron a manos de extranjeros. En Brasil sólo cinco millones de hectáreas están en manos de extranjeros, pese a que tiene una superficie 50 veces mayor. La mitad del millón de hectáreas que ocupa la forestación está en manos de multinacionales. La empresa finlandesa Botnia tiene 160,000 hectáreas a nombre de Forestal Oriental; la española Ence posee 127,000 hectáreas a nombre de Eufores; la estadounidense Weyerhauser tiene 150,000 y la sueca Sora Enso compró 45,000 pero necesitará 120,000 cuando instale su planta. En total medio millón de hectáreas de pino y eucaliptus en manos de grandes empresas extranjeras. Empresas brasileñas compraron los más grandes frigoríficos de Uruguay. El grupo Marfrig compró los frigoríficos Colonia, Tacuarembó y San José, con lo que sólo ese grupo brasileño controla el 40% de la faena de carne. Con el arroz sucede lo mismo. En 2007, la empresa Camin de Rio Grande do Sul, compró la mayor empresa arrocera uruguaya. El grueso de la cadena del arroz (cultivo, acopio y exportación) está en manos de empresas brasileñas, hacia donde se dirigen la casi totalidad de las exportaciones de ese rubro. Ahora está siendo el turno de la lechería, donde están llegando grandes inversores neozelandeses y brasileños. La elevada concentración del sector agropecuario está estrechamente vinculada al proceso de extranjerización: el 72% de la faena de ganado la procesan sólo 10 frigoríficos; el 88% de la faena de cerdos está en manos de cuatro plantas y sólo dos plantas concentran el 80% de la leche procesada. La situación es tan grave, que las autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca muestran nerviosismo cuando hablan de tema, ya que se han dado muy pocos pasos adelante a la hora de tomar medidas. El parlamento aprobó una ley que obliga a las sociedades anónimas propietarias de tierras a convertirse en sociedades nominativas, con el objetivo de que en dos años los propietarios de campos tengan nombre y apellido y el Estado pueda conocer la superficie en manos de extranjeros. Pero, como sucede en Brasil, los verdaderos propietarios pueden esconderse detrás de 'socios' uruguayos. Aún así, las inversiones forestales y los fondos de ahorro previsional, nacionales y extranjeros, no están obligados a 'blanquear' la propiedad de la tierra. Pero deberán demostrar que invierten en tecnología y emplean trabajadores uruguayos. Se debate también la posibilidad de impedir que los extranjeros adquieran tierras en las fronteras y poner topes a las compras de empresas extranjeras.Sin embargo, en el seno del gobierno hay diferencias entre quienes creen que toda inversión es positiva y los que siguen apostando a que sea el Estado, y no las grandes multinacionales, quien decida hacia dónde, cómo y en qué áreas debe crecer el país. Uno de los graves problemas que está generando la soja es que los hábitos de siembra han cambiado radicalmente. Los agricultores tradicionales, aún tratándose de grandes empresarios, practican la rotación de cultivos agrícolas con pasturas, como forma de preservar la tierra. La fertilidad que se pierde durante los cultivos se recupera en la etapa de pasturas, por la materia orgánica que aportan. Pero los sojeros utilizan la agricultura continua, que los diferencia del resto de los agricultores. Al no haber rotación, la tierra no se recupera y requiere cada vez más fertilizantes y agrotóxicos. Pero la agricultura continua es posible porque se ha incorporado el sistema de siembra directa, que sustituye el laboreo convencional que removía la tierra en profundidad. La siembra directa introduce las semillas sin remover la tierra, lo que podría reducir la erosión. Este sistema depende del uso masivo de herbicidas para controlar las malezas, pero se lo fomenta por ser más económico y evitar la rotación con las pasturas, lo que intensifica el uso de la tierra. Según los especialistas, por no haber laboreo convencional y porque el rastrojo de la soja se descompone más rápido que el de otros cultivos, durante seis meses la tierra se queda sin cobertura vegetal, por lo tanto el impacto de la lluvia aumenta la erosión. La soja es uno de los cultivos que más afecta la fertilidad del suelo. Esto llevó al ministro de Ganadería, Ernesto Agazzi, a señalar que 'el desarrollo agropecuario debe ser ambientalmente, económicamente y socialmente sustentable'. Advirtió que es posible que 'la angurria de ganar mucho ahora con una agricultura muy intensiva, no sea sostenible con los recursos que como país tenemos', y dijo que 'formar un centímetro de suelo lleva mil años y destruirlo sólo un rato'. Llamó a los productores a cuidar la fertilidad del suelo porque 'es un recurso público'.Nuevo bloque de poderLos países del Mercosur han desplazado a los Estados Unidos como principales productores de soja en el mundo. En efecto, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay (a los que debería sumarse Bolivia, por su elevada producción en el departamento de San Cruz), alcanzaron 105 millones de toneladas anuales de soja, frente a 87 millones de Estados Unidos. Este cambio forma parte del proceso de reprimarización de las economías de la región, orientada hacia la exportación, en base a los nuevos desarrollos tecnológicos de la agricultura industrial. Dicho de otro modo, a esta parte del mundo le corresponde-en la división internacional del trabajo-la producción de commodities agrícolas para alimento del ganado del Norte. Por eso, el área de soja se incrementó en un 120% en América Latina entre 1990 y 2005. Uno de los cambios decisivos que introdujo la soja, es la modificación de la organización empresarial. El eje de la cadena se trasladó del cultivador al comprador de granos, que se convirtió en la fuente de financiación principal. Esto explica, en gran medida, el papel de las grandes empresas multinacionales y la concentración de la producción, y que la agricultura haya pasado a ser un simple negocio especulativo.Un segundo elemento a tener en cuenta, es el grado de industrialización de la soja. La mayor parte de la soja se exporta en grano sin procesar, con la excepción de Argentina. En la zafra 2007, en Brasil sólo se industrializó el 52% de la producción, pero Argentina procesó el 71% de su producción bajo la forma de harinas y aceite de soja. Uruguay es el caso opuesto: sólo industrializa el 5%, mientras el 95% se exporta en grano. Resulta evidente que exportar granos genera muy pocos puestos de trabajo. Argentina elevó los impuestos a las exportaciones de grano como forma de potenciar la industria alimenticia, a la que el gobierno subsidia. De alguna manera, la política argentina favorece la creación de empleo, aunque no existe política distributiva del gobierno que se limita a favorecer a los grandes grupos productores y exportadores de harina y aceite, con los que mantiene una sólida alianza. En este punto, resulta interesante constatar que, aunque practican políticas parcialmente distintas, los resultados favorecen siempre a los mismos. El 50% del procesamiento de grano en Brasil corresponde a cuatro empresas, siendo las tres primeras estadounidenses: Bunge, ADM y Cargill. En Argentina, sólo tres empresas controlan el 50%, siendo dos de ellas Bunge y Cargill, y una tercera la argentina Vicentín. La fase industrial está en las mismas manos, y tan concentradas, como la fase comercial. Volvamos a Uruguay, país que no industrializa la soja y donde la concentración de las exportaciones es mayor aún que entre sus vecinos. Las cinco mayores controlan el 77% de las exportaciones. La primera es la estadounidense ADM (Archer Daniels Midland), con el 21.5% de la soja exportada. En 1996, el Departamento de Justicia de Estados Unidos le puso la mayor multa criminal antimonopólica en la historia del país, de 100 millones de dólares, por su papel en el cartel de lisina y ácido cítrico. La segunda es la estadounidense Cargill, con el 18.6%. Luego vienen tres grupos argentinos: Agronegocios del Plata, del grupo Los Grobo, que controla el 15%; seguido de Pérez Companq, con el 11%; y en quinto lugar una subsidiaria de Dreyfus, Uruagri, con el 10.6%. En suma: dos multinacionales estadounidenses controlan el 40% de las exportaciones uruguayas de soja, en tanto tres argentinas controlan otro 37%. Para completar el panorama, debe decirse que Uruguay es un importador de harinas, aceites y derivados industriales de la soja, y de todos los insumos que necesita el cultivo, desde semillas hasta agroquímicos y fertilizantes. Exportamos granos en bruto y los importamos industrializados. Estos son los nuevos factores de poder, en el país y en la región. Los gobiernos progresistas de Luiz Inacio Lula da Silva, Cristina Fernández y Tabaré Vázquez, se vienen apoyando en este nuevo bloque de poder formado por las elites locales, vinculadas al agrobusiness y las multinacionales del sector. A raíz de la renuncia de Marina Silva como ministra de Medio Ambiente del gobierno de Lula, el MST (movimiento sin tierra), señaló que se trató de una nueva victoria del agronegocio. 'El agronegocio es hoy protagonista de la gran destrucción de la Amazonia', que utiliza 'la máquina estatal con fines privados'. En base a ocupaciones ilegales por grandes latifundistas, se desmonta la selva para comercializar la madera, para luego se introducir ganado y soja. 'Este proceso lo encabeza el capital financiero y las grandes multinacionales del agronegocio como Cargill, Bunge, Monsanto, Syngenta, Stora Enso y Aracruz', dice el MST. La alianza de los gobiernos del Cono Sur con el agronegocio es, como se dice en el Río de la Plata, 'pan para hoy y hambre para mañana'. En dos sentidos. Uno, literario, porque como se ha denunciado tantas veces, los monocultivos atentan contra la soberanía alimentaria. Y, en segundo lugar, porque los nuevos bloques de poder que estos gobiernos contribuyeron a fortalecer, ya comienzan a pedir más de lo que esos mismos gobiernos pueden darles, sin llegar a perder sus bases de apoyo popular. El lock out patronal argentino es una muestra de lo que se avecina.
* (IRCAMERICAS) Fecha publicación: 12/06/2008 Argenpress

domingo, 18 de mayo de 2008

Para los vecinos “pelotudos”

EDUARDO HERNANDEZ
Según lo expresado por el ex-ministro Mujica, los uruguayos somos unos “pelotudos”. Y quizás esa apreciación desde un concepto “foquista”, -el de un grupo de esclarecidos que puede hablarle al resto de la ciudadanía con una sabiduría y soberbia que parece habérsele otorgado por “iluminación divina”, pueda caer como normal. Algo así como un grupo de elegidos que pueden conducir al resto y que pese a sus errores- nunca son culpables de su accionar. Ahora, cuando esta apreciación cae en los miles de uruguayos que pasan corriendo todo el día de un empleo a otro, si lo apoyamos en aquellos vecinos que trabajan de sol a sol, para trabajando, salir adelante, para estar al día con todos las obligaciones de sustento, para estar al día con todos los impuestos y las facturas, para no perder pie con la fuerte carga impositiva a la cual ha sometido este gobierno, nos invade una enorme tristeza y enojo. Si nos acordamos de todos aquellos vecinos serios que han apostado a este Uruguay, que no han hecho otra cosa en su vida que trabajar, ser personas dignas, criar a sus hijos y pese a todas las adversidades y malos gobiernos se mantienen firmes, empujando en la vida real por el país, esta frase del ex-ministro es insultante. Quizás sí es cierto -que desde la mirada de Mujica- todos los uruguayos somos unos “pelotudos”. Si los seremos, que luego de haber creído la mayoría de nuestro pueblo en este gobierno, ahora nos tragamos las mayores tergiversaciones de la realidad. Tal es así que creemos, -según el concepto que tienen de nosotros estos gobernantes-, que la inflación no llega a dos dígitos en el 2007, cuando solo la harina aumentó un 54 %, el aceite 46 %, el queso rallado 34 %, por citar sólo algunos rubros alimenticios y luego se un aumento del 8% en el precio de la harina que vende la industria como consecuencia del incremento del precio del trigo. Según creen estos gobernantes -que todos nos creemos-, cada día estamos mejor. Tal es así que el año pasado nos aplicaron un nuevo impuesto, el IRPF, donde del mismo paga un 90% el trabajo y solo un 10%, el capital. Que por otra parte no tenía según ellos un fin recaudador pero que hoy sabemos que la participación de este impuesto en la recaudación de la Dirección General Impositiva (DGI) volvió a crecer y en el acumulado al mes de abril llegó al 11,5% del total. Crece además en un contexto donde la recaudación total también prospera en cifras oficiales, se recaudó un 34% más que en el año 2007, y si lo comparamos con el primer cuatrimestre del año pasado en este año se recaudó un 16,5% más. Por otra parte el IVA que sigue siendo el principal impuesto de recaudación (32% de la cobranza total, solo de IVA interno, del bolsillo de todos nosotros) tuvo un aumento del 12% en términos reales si comparamos ambos cuatrimestres. Si seremos “pelotudos” en la concepción de ellos que nos aplicaron una reforma de la salud, que no es otra cosa que más ventajas para los privados, cuando lo único que había que hacer era fortalecer realmente la Salud Pública. Si seremos “pelotudos”, que admitimos la mal privatización de Pluna y ahora de Afe. Si seremos “pelotudos” que asistimos generacionalmente a la mayor extranjerización de la tierra en la historia de nuestro país y el consecuente abandono de la tierra de nuestros verdaderos productores y trabajadores rurales para emigrar a los centros poblados. Ahora con ocupaciones de terrenos en San José, por parte de productores cansados de ir a golpear la puerta de una ineficiente directiva del Instituto de Colonización, que responde a estos “esclarecidos”. Si lo seremos, que admitimos el extraordinario desembarco y radicación de multinacionales contaminantes y “piratas” del primer mundo, en una proyección mayor del neoliberalismo y de expansión de neocolonialismo. Si seremos “pelotudos” que consentimos que se nos diga que el presupuesto en educación llegará al 4,5 % del PBI, cuando en cifras reales y sobre la misma base solo es un aumento del 3,3% del gobierno de Jorge Batlle, a un 3,8% del gobierno de Tabaré Vázquez. Si lo seremos que en estos días tienen pronta para aprobar una nueva Ley de Educación, donde no se toma un solo renglón de lo emanado del Congreso de la Educación Julio Castro, que gozó de una amplia consulta de toda la población del país sobre qué tipo de educación se quería para el presente y el futuro. Pero si realmente seremos “pelotudos”, que en el país de una enorme riqueza natural, donde criar animales y producir alimentos para la población se hace sin ningún esfuerzo, cada día tenemos más capitales extranjeros dedicados a esas actividades y que nuestro gobierno permita en consecuencia una suba desmedida de precios de dichos elementos de consumo alimenticio interno, porque se admite la colocación en mercados internacionales a mejores precios. Ya pasó con la carne y tuvieron que inventar el “asado del Pepe”, lo está pasando con la leche y de último con el arroz. Exportaron todo el arroz de primera calidad producido en nuestras tierras, y ahora quieren darle a la población arroz picado, similar del que sale de las góndolas para la alimentación de mascotas. Pero lo que es peor, y eso demuestra que realmente somos “pelotudos”, es que luego de los anuncios públicos (fotos y cámaras de tv de por medio) de que iba a haber ese arroz barato para la población, hoy a la fecha y por consultas que efectuamos en los almacenes de barrio este no ha llegado. Suponen estos comerciantes que suceda lo mismo que pasó con la tarjeta que se le otorgó a los beneficiarios del Plan de Emergencia, que sólo podían utilizar en algunos dos supermercados de San José, pero no en ningún almacén de barrio, lo que hubiera servido como un verdadero “espaldarazo” a estos pequeños comerciantes, enclavados en las mismas barriadas y que tienen en si mismo un profundo sentido social ya que son los que permiten vender con libreta o al cual se les puede quedar a deber unos pesos si la plata no nos alcanza, cosa que no se puede hacer en estos supermercados. Pero esta es la realidad de estos gobernantes que ahora nos califican de “pelotudos”. Quizás ahora que se vienen los tiempos electorales que escuchemos por un lado la campana de los blancos y colorados que van a venir con promesas de todo lo que ellos hubieran hecho, o que van a hacer en el futuro a pesar de haber estado 150 años en el gobierno y por el otro lado estos gobernantes que se van a venir con toda la propaganda de promesas de lo que van a hacer si los votamos cinco años más, dejemos aunque sea por una vez de ser tan “pelotudos”. Ahora que ya arrancaron con los actos, los seudo actos como los Consejos de Ministros, que terminan en actos con banderas y todo- , las audiciones radiales que ya podemos escuchar en las emisoras locales, un indudable indicador del alto poder de recursos que se tiene para poderlas sustentar, quizás sea oportuno, dejar la “pelotudez” de la que nos acusa Mujica y comenzar a pensar, juntarnos, organizarnos para cambiar definitivamente este rumbo al cual nos han sometido quizás, sí es cierto, por ser tan “pelotudos”. Pelotudo como dice el diccionario, papanatas, calzonazos, dejado, huevón.

domingo, 27 de abril de 2008

“Continuaremos con una actitud comprometida en todos los asuntos que lleven a mejorar la calidad de vida de todos nuestros vecinos”.


Discurso pronunciado en el Acto Aniversario de la Asamblea Popular en Montevideo

26 de abril de 2008


Estimados compañeros y compañeras de la Asamblea Popular
Nuestra presencia en este acto, tiene algunos fundamentos a nuestro entender muy importantes. En primer lugar es de singular jerarquía para nosotros poder acompañar a un nuevo Aniversario de esta Asamblea. En nuestro departamento este Movimiento AVANZAR, estuvo desde el inicio vinculado a ellas. Cuando esta herramienta se levantó en nuestra zona, comprendimos que se abría una nueva brecha democrática y de participación popular. Ya en aquel momento, era hora de asumir que alevosamente nuestro pueblo había sido engañado nuevamente. Los sectores relegados, los más explotados, los olvidados del sistema, las necesidades y aspiraciones reales del país, se ven frustradas con el accionar de estos seudo izquierdistas. Los gobernantes actuales, entregaron la bandera, engañaron a su gente, desertaron de todas las ideas y proyectos construidos por años.
En segundo lugar venimos acá a comunicarles, que en el día de ayer, AVANZAR, ha decidido abandonar a la fecha y bajo estas circunstancias, la estructura del Frente Amplio. Luego de un largo proceso de charlas y análisis con los compañeros, llegamos a la conclusión de que ya no podíamos seguir formando parte de esa orgánica, y así lo resolvimos el pasado viernes. No creemos que a esta altura de los sucesos y del rumbo que ha tomado este gobierno de la mano de los dirigentes de los sectores mayoritarios, sea útil plantear la lucha desde adentro.
El camino asumido por esos dirigentes es el del neoliberalismo, el estrecho relacionamiento con los organismos financieros especuladores internacionales, las puertas abiertas a las multinacionales y a la extranjerización de la tierra, lo indican con claridad. Cambiaron Reforma Agraria por latifundios sojeros y madereros. Nuestro país se ha quedado sin tierras, sin industrias y sin gente. Pero compañeros, no vinimos acá a decir lo que ellos no hicieron, porque eso ya lo intentamos en la interna y no tuvo andamiento, sino que vinimos a sumarnos en el pueblo, para construir entre todos el Uruguay de su gente. Ya es momento de encarar de nuevo, esa construcción histórica de la izquierda uruguaya. Es tiempo de volver al viejo camino y por eso estamos todos nosotros acá. Esta fuerza política y social que viene surgiendo, es la yesca que va a encender la pradera.
Hoy más que nunca necesitamos un estilo nacional de desarrollo, que responda a los intereses del país y su gente y no a los intereses del Fondo Monetario, ni del Banco Mundial, ni de las multinacionales o de los Estados Unidos. Que responda si, a los intereses de las mayorías y no de las minorías oligárquicas. Que responda a los intereses de los pobres y no de poderosos; de los débiles y no de los fuertes, de los que trabajan y producen y no de los que explotan y especulan. Un país donde el propósito fundamental sea las necesidades del pueblo y no las ganancias de las multinacionales. Un país donde el eje sea los que producen y las microempresas, no los banqueros y los grandes exportadores. Un modelo de desarrollo económico que posicione un Estado fuerte, para que distribuya la riqueza, que garantice la generación de trabajo digno y bien remunerado, no planes de asistencialismo para generar holgazanes. Se debe garantizar vivienda decente, una salud pública de primer nivel y un sistema educativo co-gobernado que promulgue el desarrollo integral del educando, que se apoye en los valores del humanismo y del socialismo y que comprenda el 6% del PBI. Se hace imperioso favorecer la igualdad y la integración social, en una sociedad donde todos tengan los recursos necesarios para llevar adelante sus proyectos y los espacios que lo hagan sentir plenamente ciudadanos. Hay que crear continuos mecanismos de democracia directa, los que permitan a los ciudadanos participar de verdad en la toma de decisiones claves, en base a su saber, sentir y entender, para su bienestar y el de pueblo. Creemos en la importancia de brindar formas organizativas a la mayor parte de la población para que lleve ello a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y progresista. En esencia se trata de contribuir a generar la conciencia de la importancia del compromiso social para enfrentar el individualismo. Combatir el verticalismo político o de cualquier índole, tendiendo a mecanismos horizontales de participación ciudadana. Solo así la delegación y/o asignación de poderes recaerá sobre los auténticos referentes del quehacer ciudadano. Las empresas estratégicas del Estado, deben pasar por un proceso de fortalecimiento, para que satisfagan las necesidades básicas del pueblo y frenar todas las formas abiertas o soladas de privatización. Avanzar, propone una economía apoyada en decisiones tomadas a partir de la participación democrática. Es obligación de primer orden frenar el neoliberalismo para poder fomentar la pequeña industria nacional desde el sector cooperativo. Se debe desarrollar una pequeña y mediana empresa generadora de empleo abundante y digno. Además el país debe sustancialmente, mantener su soberanía alimentaria en un modelo de protección de la agropecuaria y de los mercados internos. Consideramos, compañeros, que debemos trabajar en el sentido de conservar el ambiente como uno de los principales bienes colectivos. Los recursos naturales y el medio ambiente son las principales fortunas de nuestro Uruguay. No debemos permitir más saqueo de nuestras riquezas naturales por parte de las multinacionales y de los países ricos. Es imperativo defender el recurso del agua y la tierra. El agua es un patrimonio nacional que no debe, en ningún caso, escapar a la propiedad y control del Estado. La tierra y su producción es una fuente constante de riqueza y no podemos permitir que esté en manos extranjeras. Corresponde considerarla como un bien colectivo para generar trabajo. Ahí esta la base de nuestra soberanía. Tenemos que comprometernos a reservarla para las generaciones jóvenes y las descendencias futuras. Debemos mantener respirable el aire y erradicar todas las industrias peligrosas y contaminantes. Hay que implantar energías renovables, sistemas de producción limpia y extender la agricultura ecológica. En este camino, compañeros se va a plegar el Movimiento Avanzar. Junto a los intereses de nuestro pueblo porque somos parte de él. Continuaremos con una actitud comprometida en todos los asuntos que lleven a mejorar la calidad de vida y la de todos nuestros vecinos. Solo la lucha, la militancia y participación como pueblo va a revertir la angustiosa situación actual. Debemos asumir con conciencia todo el accionar hacia adelante, porque sabemos que no va a ser fácil. Los enemigos del pueblo se van a replegar en la construcción de barreras que no nos permitan seguir adelante. Pero habremos de sortearlas y venceremos. Vencerá el pueblo, vencerá la gente de a pie, vencerá cada uno de ustedes compañeros. Por último proponemos fundirnos en un abrazo y codo con codo comenzar la marcha hacía un nuevo horizonte de libertad, solidaridad e igualdad. Un abrazo para todos, de los compañeros de AVANZAR

EDUARDO HERNANDEZ

AVANZAR SE DESPIDE DEL FA

COMUNICADO DE PRENSA

En la fecha del pasado viernes 25 de abril nuestro Movimiento ha decidido luego de una resolución de la Secretaría Política y avalado por la Asamblea Abierta, abandonar a la fecha, la estructura del Frente Amplio. Se basa nuestra resolución en los siguientes aspectos que vamos a detallar:a) Este gobierno del Frente Amplio, ha encarado una conducción del país, totalmente alejado, -a nuestro entender de sus postulados históricos y de la concepción que nuestro movimiento tenía sobre lo que se debía hacer. A sus dirigentes les ha gustado el “circo”, pero de fondo no quieren o no saben cambiar nada, solo manipular la ficción, los sentimientos de los viejos militantes y las ambiciones de los recién llegados. A esta altura de los acontecimientos no nos sentimos identificados con el rumbo que los dirigentes de los principales sectores le han dado a esta conducción. Se ha apostado a un más profundo neoliberalismo que el aplicado por los partidos tradicionales. Relacionamiento muy estrecho con los organismos financieros especuladores internacionales y aumento de la deuda externa (30 mil millones de dólares, con vencimientos hasta el 2037). Puertas abiertas a las multinacionales que hoy dominan la mayoría de las ramas de la producción y muerte paulatina a la pequeña y mediana industria nacional, con un gobierno que no ha instrumentado una sola medida de protección al desarrollo interno. Se cambió la Reforma Agraria por latifundios sojeros y madereros. Se ha extranjerizado a esta altura el equivalente a cuatro departamentos, un 25 % de la tierra laborable. No se han entregado tierras a Colonización ni para satisfacer un 10 % de los colonos solicitantes. A este ritmo se necesitarían 60 años para cubrir la demanda. El gran “buque insignia” ha sido la instalación de las papeleras de la celulosa. El salario mínimo es una décima de la canasta y existen más de 96.000 jubilaciones menores a $5400, cuando solo en el 2007 la alimentación significó promedialmente un 20 % del índice de la inflación. En materia de vivienda no se ha construido una sola casa o apartamento en este tiempo. Sí se ha rematado a más deudores morosos en tres años, que en los últimos 25 años. Lo más significativo de este gobierno ha sido hasta el momento la instauración del IRPF, que a la fecha hace “agua por todos lados” y donde los datos son muy claros: paga un 90% el trabajo y un 10% el capital. Es eso un “pague más el que tiene menos y menos el que tiene más”. De otra forma analizado, como un “pague y mantenga todo, el mismo sector social que hace años viene manteniendo al Estado”. Lo único que se animaron a hacer es una nueva redistribución de la miseria. La reforma de la salud es una nueva entrega a los privados, donde lo único que se debió hacer era fortalecer con recursos e infraestructura a la Salud Pública. Se mal privatizó PLUNA y ahora viene en el mismo camino AFE. Utilizan para este proyecto privatizador los mismos términos que los partidos tradicionales “los uruguayos somos incapaces de administrar y gestionar una empresa pública”. La educación continuará sin poder lograr sus aspiraciones de varios años de lucha. Ha crecido la mortandad infantil, los márgenes de pobreza y el exilio de uruguayos. b) Nuestra situación en San José. Hace ya un año y medio que en nuestro departamento estamos expulsados de la orgánica, por pensar diferente a los “mandones de turno” y querer marcar nuestras discrepancias. Logramos en el departamento el 5to. lugar de las listas más votadas, con nuestro sub-lema, (en las últimas internas) y no podemos concurrir a la Mesa, ni a las Comisiones. Esta situación de soledad departamental y nacional, se nos ha vuelto insostenible y los compañeros por todos lados solicitan que finiquitemos el tema. Todo esto acelera el proceso de decisión. No tenemos ámbitos de militancia en la interna ni tampoco de expresión de nuestras divergencias. No ha sido una decisión fácil: la mayoría de nosotros, no militó, ni votó jamás en otra fuerza política, por ende no conoció otra cosa que los actos, las actividades de militancia y los Comités de Base. De esta forma, no creemos en esa “falsa teoría” de intentar cambiar desde adentro. Esta definición es el resultado de muchas conversaciones y análisis con los compañeros en este último año. Seguiremos en la lucha, en el trabajo militante, social, cultural y electoral. Estamos tomando la decisión que nos dicta nuestra conciencia y la que entendemos debemos asumir desde el punto de vista de nuestra historia generacional. Por un Uruguay próspero, solidario y justo.
AVANZAR.

Ni regresión, ni continuismo. Terminar con el Circo.Cambiar el Sistema

La enorme mayoría del actual Frente Amplio es la “izquierda” que se ha habituado tanto a estar dentro del circo, que ya vive del circo y por eso no quiere cambiarlo, ni cambiar la esencia del sistema que lo sustenta. Sus dirigentes nacionales se han vuelto hipócritas, y se han enviciado en el uso de la mentira y en la manipulación de los sentimientos de la gente. De “revolucionarios profesionales” pasaron a ser simplemente “actores” políticos profesionales, y al igual que los blancos y colorados han degenerado, pasando a vivir de la política como de un negocio personal. Es que además de los intereses de clase que los condicionan, la cultura electoralista ha sustituido en sus cabezas a la cultura revolucionaria que alguna vez defendieron, y así se han corrompido en sus valores, tanto los candidatos como las estructuras verticalistas que los sostienen. Más acá de los discursos que realizan esos dirigentes, hace tiempo que a los ciudadanos los han dejado de considerar como tales, para pasar a estimarlos como clientes de su “mercado cautivo”, y espectadores de los “combates” (debates mediáticos y parlamentarios) que mantienen con algunos “gladiadores” de la oposición. Al pueblo sólo le dejan la fantasía de “subirles o bajarles el pulgar” una vez cada cinco años. Pues por más que se logre mediante elecciones rotar partidos, sectores o personas, el “cambio” conseguido sigue estando dentro de la estructura del circo, y por lo tanto, sigue siendo funcional a la dominación de los poderosos de siempre. Los ricos siguen mandando, los pobres siguen aguantando.Nosotros no queremos sustituir unos mandones por otros, ni caer en la tentación de convertirnos en mandones, para luego “mejorar” el país por decreto.Queremos ser libres, y ayudar a los demás a que lo sean.Libres de la ignorancia, libres de los tiranos mandones, libres de la “finalidad de lucro” capitalista.Libres, para ser felices.Pero entonces, como portadores del pensamiento revolucionario artiguista, debemos colaborar para que nuestro pueblo haga la síntesis correcta de lo que ha pasado.Hay que hacerles entender a los dirigentes de todos los partidos que si prometen algo, y luego hacen lo contrario, serán castigados con el voto. No habrá impunidad para su traición.Debemos ayudarnos a razonar entre los ciudadanos, para entender que no debemos delegar nuestra soberanía en los “representantes”, sino que debemos ejercerla nosotros mismos.La política como profesión no sirve, degenera en negocio. La democracia representativa tampoco, terminan gobernando las micro cúpulas partidarias.Hay que sanear la política, hay que terminar con el circo y con el concepto mismo de “hacer carrera” como representante.Hay que atraer hacia la política a aquellos ciudadanos “ejemplares” de los que hablaba Artigas, y a los “hombres justos” que mencionaba Platón. Pero también, y sobre todo, hay que atraer, involucrar y comprometer a los ciudadanos y ciudadanas de a pie, para que hagan obra en común, en beneficio de la pública felicidad.Hay que crear nuevas herramientas horizontales de participación, y nuevos procedimientos de decisión popular.Es hora de quitarles poder a los políticos profesionales, y de devolvérselo a la ciudadanía.Es hora de proponer y establecer colectivamente un nuevo sistema democrático de gobierno, donde el pueblo sea verdaderamente el protagonista de las decisiones.
Lic. Leonardo Rodríguez Maglio

domingo, 30 de marzo de 2008

LA LOCOMOTORA DE LAS PRIVATIZACIONES

Más recursos de los uruguayos para beneficios económicos de las multinacionales

Después de lo poco que nos habían dejado los gobiernos anteriores, éste va a marcar la historia del país en una profundización de unapolítica económica cada vez más alejada de los intereses de los uruguayos.
Se convirtieron en radicales neoliberales.

Aplicaron una reforma tributaria donde paga menos el que tiene más y más el que tiene menos. (Cifras reales de lo aportado por el trabajo y el capital luego de la aplicación del IRPF). Ahora no saben cómo solucionar el problema de los jubilados y los encares de la justicia. Es más algún diputado oficialista se ha animado a llevarlo como tema de lucha de pobres contra pobres. Algo así como que si no le sacamos a los jubilados le vamos a tener que sacar a los maestros, a la salud, etc. etc. La tierra se nos va de las manos. Cifras históricas están en manos de extranjeros y sociedades anónimas. 5.000.000 hectáreas de campo se han vendido en los últimos años. Según lo informado por un jerarca de gobierno esto ha sucedido en los últimos 8 años. (Algo así como 1713 hectáreas por día. ¿Seguiremos a este ritmo?). Los frigoríficos, -otra de nuestras grandes fuentes de ingresos al país-, también han pasado a capitales extranjeros. ¿Será con ellos y con los dueños de las tierras que el ex Ministro de Ganadería saldrá a realizar mateadas en las plazas por el interior del país?. Dejaron la puerta y todas las ventanas abiertas al neoliberalismo. Cambiaron el discurso de defensa de la producción nacional por el de estar integrados al mundo globalizado. Hoy en día, la industria nacional fenece lentamente frente a los grandes poderes económicos de las multinacionales. Y lo que es peor, estas últimas se instalan en nuestro territorio, con todos los beneficios, la mayoría de los cuales nunca gozó la producción uruguaya. Se les ha otorgado Zona Franca a las industrias pasteras y otras, que terminan generando menos mano de obra que unas pocas industrias nacionales. Siguen entrando de afuera y sin límites artículos industriales y agropecuarios que se producen acá. Para lo que se produce en el país va quedando los bajos índices de consumo interno y una carga impositiva cada día más intensa. Siendo por ejemplo, que ciertas acciones financieras no aportan al IRPF. La Salud Pública, ahora debe competir con la privada, cuando lo único que se debió hacer es invertir fuertes fondos en la primera para que fuera de nivel, solidaria y para todos. En el mismo camino va la Educación. Pese al inquebrantable espíritu de los docentes va paso a paso en convertirse en una enseñanza para ciudadanos de clase B. Ya se había anunciado una educación para ricos y otra para pobres. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. Y así irán cayendo sucesivamente, todas las actividades públicas, integradas profundamente a la idiosincrasia del uruguayo, fruto de otro Uruguay. Producto y defensa de toda la población que en innumerables oportunidades salió a la calle, se manifestó y plebiscitó en defensa del Estado. Algunos dirigentes de los sectores mayoritarios de la izquierda, se han cambiado para la vereda de enfrente. Están haciendo más de lo que hubieran hechos los actores de los partidos tradicionales. Quieren borrar con el codo, lo que escribieron con la mano. Cambian y dejan su discurso para que, con los mismos argumentos que utilizaron blancos y colorados, se realice un mayor despojo de la riqueza nacional. Por suerte nuestro país aún tiene una reserva ideológica y moral que se está organizando y pronto se opondrá frontalmente a esta política, antes de que sea demasiado tarde. Las acciones desde el gobierno han sido lamentables. En primer lugar no se respeta en totalidad lo plebiscitado en la última reforma constitucional sobre el agua, luego se hace un pésimo negocio en Pluna y ahora la privatización llega por AFE. Indudablemente que esa pantalla construida para reactivar el transporte ferroviario, en beneficio de los pobladores de bajos recursos muy pronto iba a mostrar su hilacha. Como vislumbrando lo que se vendría, como leyendo entre líneas o interpretando intenciones, hace un año y cuando se reabría el transporte de pasajeros hacia San José y otras localidades, en nuestra edición Nº 11 escribíamos: “AFE debe seguir siendo estatal y no abrir su puerta al capital privado, porque si no el esfuerzo logrado por la población y los empleados en este retorno se verá rápidamente opacado por intereses, que no dudamos en afirmar, no tendrán nada que ver con lo social y ni siquiera con aquellos genuinos al país”. El petróleo tiende a ir desapareciendo y por eso la suba de su precio se vuelve incontrolable. El transporte para muchas empresas es esencial, en su ciclo productivo. Los privados recurren rápidamente a la inversión estatal ya existente, para mantener sus ganancias. También cuentan con la complicidad de los actores de gobierno que tienen que convencernos que además de subdesarrollados, somos incapaces (casi idiotas) para mantener y desarrollar una empresa estatal eficiente. Así dirán que sin privados AFE no marcha. Preguntamos: ¿para qué la población uruguaya los puso en esos cargos, si su eficiencia es nula?. No tendremos ya, -al menos de la mano de este gobierno, un Uruguay Productivo, no volverá Subsistencia, para nivelar los precios de la canasta básica, no habrá Frigorífico Nacional, no habrá más campos para Colonización, ni reforma agraria, no ocurrirá el proteccionismo para la pequeña industria manufacturera, no se desarrollará una salud pública enaltecida, ni del nivel que tuvo hace unos años, no tendremos una educación pública niveladora e igualitaria, en resumen, no tendremos el país de los discursos, de los programas, ni de los documentos del Frente Amplio. Esas banderas renunciadas, deberán ser abrazadas de nuevo por el pueblo, por la gente, por cada uno de nosotros.
EDUARDO HERNANDEZ

martes, 2 de octubre de 2007

¿Qué país productivo queremos? ¿Qué país productivo tendremos?

En tiempos de cambios políticos en la región, es natural pensar en la implementación de una participación activa de la ciudadanía en las decisiones que involucran la base de nuestra vida como lo es el modelo productivo.


Ing.Agr. Anahit Aharonian


Preocupados por la alta tasa de desocupación y teniendo el respaldo de la Constitución de nuestro país garantizando el derecho a la vivienda, a la educación, a la salud y al trabajo, nos restaba contar con una voluntad política encaminada a facilitar la resolución de estos problemas para hacer posible el país productivo y sustentable, con trabajo permanente y digno para todos. Para ello es necesario comenzar a detener las políticas de los hechos consumados, no podemos continuar con la improvisación que nos ha caracterizado, pero menos aún cuando esa improvisación compromete a varias generaciones futuras.

Vivimos en un Sur de países hermanados en una larga historia de luchas en común, luchas por independencia y autonomía, luchas contra los poderes imperiales, aquellos poderes que han llevado adelante una permanente política de saqueo de nuestras riquezas.

Pareciera que dicho saqueo no quiere cesar, la sociedad de sobreconsumo que han desarrollado en “su” Norte los ha llevado a que haya materias primas de sus países que se están agotando, lo que se une al hecho de que la carga contaminante en su ambiente está siendo intolerable entonces, ¿dónde mejor que este Sur pródigo para que estas empresas puedan desembarcar y arrasar con nuestros recursos naturales como las fértiles tierras, el agua, la tan ponderada diversidad genética? Para ello vienen a pisotear nuestras soberanías, ya que estas empresas son trasnacionales que actúan por encima de los gobiernos establecidos.

Pero nosotros no estamos desprotegidos si nos apoyamos en la fuerza de nuestros pueblos, de hecho, ya integramos un incipiente mercado común, al que debiéramos prestar mayor atención, especialmente cuando desde los centros de poder que “casualmente” se encuentran en el norte nos bombardean con nuevas formas del “divide et impera”.

Hemos sido capaces de analizar el fenómeno de la división como arma para ejercer el poder, en miles de ejemplos que nos da la Historia. Sin embargo y en esta coyuntura, con enorme asombro comprobamos que desde ámbitos políticos y desde los medios de comunicación masiva ahora se nos quiere convencer que nuestra soberanía peligra a causa de la legítima lucha de los hermanos argentinos que está hermanada con la lucha de muchos uruguayos que se quiere desconocer a través del ocultamiento de la misma.

Es triste comprobar el bombardeo propagandístico basado en falsedades y medias verdades, sin mencionar siquiera que la soberanía la tenemos muy comprometida desde que permitimos la trasnacionalización de nuestras tierras y nuestros recursos naturales. Sin mencionar tampoco que -bajo la fuerte presión del gobierno finlandés- nuestro parlamento aprobó en mayo de 2004 un leonino Acuerdo de Protección de Inversiones Uruguay-Finlandia, que ataca claramente la soberanía nacional. Sin mencionar las fuertes presiones que las empresas ejercen cotidianamente a través de sus múltiples estrategias desarrolladas por agencias de publicidad.

Vayamos al comienzo de este capítulo de nuestra historia, aceptando el hecho de que en Uruguay se creyó que con la aprobación de la Ley Forestal de 1987 se abrirían las puertas al desarrollo –nuevos espejitos de colores prometiendo el tan postergado desarrollo- y a muchas fuentes de trabajo. Para que ello fuera posible, también se votaron fuertes subsidios a la actividad forestal, dineros que han salido y salen de nuestros bolsillos, pero lamentablemente hemos comprobado – así lo ha denunciado la Asociación de Inspectores de Trabajo del Uruguay- que no sólo ha generado insuficientes puestos de trabajo sino que además el trabajo es realizado en condiciones infrahumanas, donde aún trabajan muchos menores de edad. Esto también hay que revertirlo, pero somos concientes que no se logra por un simple voluntarismo; además de una estrategia hacia su cumplimiento se precisa de fuertes recursos presupuestales.

¿Cuántos emprendimientos productivos se hubieran implementado si la sociedad no hubiera sido obligada a pagar dichos subsidios y exoneraciones impositivas?

En medio de este panorama nos encontramos con que una de estas empresas forestales está culminando la instalación de una gigantesca planta de celulosa en nuestro país, en el departamento de Río Negro. Otra de las corporaciones está gestionando su instalación en el departamento de Colonia y –en caso de continuar esta cadena - nos llevará a una consolidación de este modelo de producción forestal a gran escala, de árboles destinados a convertirse en astillas, con el más bajo empleo en la fase agraria y en la fase industrial. Las mejores tierras del litoral oeste, de los departamentos de Paysandú, Río Negro y Soriano ya extranjerizadas serían destinadas al cultivo de más y más eucaliptos para abastecer a las mega plantas proyectadas.

Como si estas superficies no fueran suficientes, se le han abierto las puertas a otro gigante de la celulosa como lo es la sueco-finlandesa Stora Enso, la que está comprando tierras en el centro de nuestro país, con la finalidad de seguir plantando eucaliptos para instalar otra mega planta de celulosa, esta vez sobre el Río Negro.... y hay otros proyectos similares que están siendo anunciados con enorme algarabía por parte de nuestros gobernantes.

Entonces, estamos ante una situación de hecho grave ya que tenemos impactos negativos en toda la cadena productiva, comenzando por los que provocan estas plantaciones, que son la materia prima indispensable para esta industria.

Recordemos que para plantar estos árboles, se sustituye la cobertura vegetal existente, provocando un importante desequilibrio en los ecosistemas, hay una real pérdida de biodiversidad y cambios en la estructura social que implica exclusión y marginación.

Por otra parte, recorriendo las zonas forestadas se pueden hacer algunas de estas comprobaciones, complementadas con estudios académicos que nos demuestran que estas plantaciones de eucaliptos acidifican y producen erosión en los suelos, disminuyen la disponibilidad de agua a través del uso consuntivo y la evapotranspiración, además de disminuir la capacidad de recarga de acuíferos.

Otros impactos negativos son los relacionados a la contaminación de suelos y aguas a causa del uso de agrotóxicos, algunos de los cuales hoy están prohibidos por ser Contaminantes Orgánicos Persistentes, prohibiciones marcadas a través del Convenio de Estocolmo, del cual somos firmantes y cuya primer Conferencia de las partes se realizó en mayo de 2005 en Punta del Este.

Es harto conocido que la industria de la celulosa es una de las industrias más contaminantes del mundo (incluso usando la “última tecnología”) y en base a los daños ya ocasionados a su propio ambiente, los países del norte han cambiado su legislación implantando fuertes controles ambientales, lo que implica mayores costos de inversión. También tienen restricciones en tanto empieza a escasear su materia prima ya que han devastado sus propios bosques nativos.

De esta manera nos encontramos con que estas industrias vienen acelerando su traslado al sur, como ya lo han hecho, por ejemplo, en Brasil y Chile. Justamente en el sur de Chile, cerca de la ciudad de Valdivia hace sólo tres años se instaló una planta de celulosa con la última tecnología finlandesa, cuyos resultados han sido nefastos. La planta fue temporalmente cerrada, pero la destrucción ya había ocurrido y es tan importante que los pobladores se han visto seriamente afectados en su salud.

Ahora parecería que le llegó el turno a nuestro país, a las márgenes de nuestros ríos donde se puede encontrar abundante agua dulce de acceso gratuito, tierras y mano de obra baratas además de insuficientes controles ambientales.

Es asombroso constatar la enorme propaganda realizada por las empresas aún antes de instalarse, a través de presentaciones públicas, difusión de multicolores revistas, invitación a delegaciones de políticos y periodistas a visitar España y Finlandia. La primera pregunta entonces es: ¿por qué tanto gasto para conquistarse a la gente, a la prensa y a los políticos si sus proyectos son tan buenos?

Por otra parte, ¿por qué ambas empresas han presionando para que se les voten nuevas exoneraciones impositivas, tanto que han logrado operar en Zona Franca y ser exonerados de todo impuesto?

Es importante a su vez conocer la calidad de los representantes de estas empresas, como lo es el caso de uno de los técnicos que trabajó para la empresa chilena antes mencionada, en cargos ejecutivos, más específicamente como gerente de ventas y marketing, ahora tiene un cargo gerencial, en la empresa finlandesa Botnia que se está instalando en Fray Bentos.

Se menciona su larga trayectoria como aspecto meritorio, pero ¿alguien se ha preguntado si “larga” es sinónimo a “buena”?

Comprobamos que una situación similar ocurrió con uno de los responsables de la empresa española Ence, al cual se le atribuye una larga trayectoria como directivo, olvidando que parte de lo “largo” es su condena por crímenes ambientales en su propio país, donde todavía continúa la lucha por la clausura definitiva de la planta de Ence en Pontevedra, Galicia.

Pese a todo lo anterior, estas empresas insisten en presentarse como la única opción para resolver los problemas de falta de trabajo y de agregarle valor a la madera ya existente.

Pero aclaremos algunas cosas:

a) al operar en zona franca, el Uruguay seguirá exportando materia prima sin valor agregado

b) el poco valor que le agregarán será en su zona franca y por tanto no tendrá impactos fiscales que aporten al crecimiento de nuestra economía (en la página 7 de la Ley de Presupuesto dice textualmente: “Nota: las proyecciones no incorporan el impacto económico de las plantas de celulosa debido a su escaso impacto fiscal”).

c) estas empresas sólo procesarán la pulpa o pasta de celulosa, ya que sus mayores ganancias pasan por tener “las plantas de celulosa al pie de los árboles y las fábricas de papel al pie de los mercados”. Y es bueno saber que los mercados están en China y Europa.

Uno de los argumentos que parece hacernos dudar más, está basado en que supuestamente es necesario producir más papel, pero no dicen que la mayor parte de la celulosa que se produce no está destinada a satisfacer reales necesidades humanas, sino a crear crecientes niveles de consumo innecesarios que aseguran la rentabilidad de la industria de la celulosa y el papel. Sin embargo la industria alimenta el mito de identificar al alfabetismo con el consumo de papel mientras las cifras mundiales al respecto desmienten esta afirmación repetida una y mil veces.

Sin embargo, lo cierto es que no sólo no generarían puestos permanentes y genuinos de trabajo – la automatización sustituye a gran parte de la mano de obra- sino que además desplazarían muchos de los ya existentes, que en número y calidad son muy superiores. Entonces, resulta absolutamente equivocado el argumento de la generación de trabajo ya que sí se genera en la primera etapa de construcción de las fábricas, pero ¿qué hacemos con la tugurización y la exclusión inmediatamente posterior? ¿No es mejor generar trabajo permanente como lo ha reclamado el Plenario Intersindical de Trabajadores de Río Negro?

Otro de los argumentos que nos hacen dudar es el de que “la madera ya está y alguien la tiene que procesar”. Estamos totalmente de acuerdo, pero ¿por qué elegir la peor opción? ¿Por qué no apostar a la real transformación de nuestra economía?

Con la superficie ya plantada hay propuestas varias para transformar dicha madera con valor agregado de verdad y con mucho más puestos de trabajo.

Se ha insistido mucho en esta suerte de “resignación” ante lo ya plantado, pero debemos saber que –aunque se quiera disfrazar- para alimentar a estas mega-industrias se va a necesitar de mayores extensiones de eucaliptos cercanas a las plantas.

A pesar de todos nuestros fuertes y fundamentados argumentos para oponernos tan enfáticamente a dichos emprendimientos, cuando conseguimos que alguien al menos nos escuche, nos responde con un “no se puede hacer nada, ya está decidido, ahora nos corresponde controlar”.

Pero ¿desde cuándo los uruguayos nos resignamos ante decisiones tomadas apuradamente, ante decisiones donde no fueron sopesadas todas las opiniones que especialmente en estos casos deben ser tomadas en cuenta?

Por otra parte, ¿cómo vamos a controlar? ¿qué significa “controlar”?

Si le damos el significado de “verificar” entonces, luego de ocurrida la contaminación estaremos en condiciones de dar a conocer –por ejemplo- la causa de un cáncer o la causa de alguna de las enfermedades respiratorias que ocurren en las zonas cercanas a este tipo de industria. También podremos verificar la exclusión social y empobrecimiento al que serán llevadas las poblaciones cercanas a las plantas y a las plantaciones forestales que alimentan a dichas plantas.

Si le damos el significado de “regular” entonces tendremos que esperar a que el desastre ocurra para decir “mire, ocurrió tal error, ahora sabrá que debe corregir”, pero mientras tanto la población ya fue afectada y además siempre nos quedará la duda del nivel de corrección hasta el momento de la siguiente verificación.

Hemos escuchado con gran asombro, que si estas empresas llegaran a contaminarnos simplemente las echamos.... pero acaso ¿no sabemos que para lograr la expulsión de una empresa de este tipo pasan muchos años mientras se siguen acrecentando los daños permanentes e irreparables? ¿No sabemos de las fuertes presiones que estas empresas ejercen en las poblaciones donde se instalan para acallar las denuncias sobre los daños? ¿No sabemos que somos cómplices de dichos daños cuando fuimos prevenidos de los mismos?

¿Cómo vamos a responder a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos?

Tenemos la certeza de que es posible e imprescindible cambiar una decisión política cuando ésta es equivocada. Dar marcha atrás, cuando se trata de decisiones negativas para nuestra gente, siempre hablará bien de nuestros países, los potenciales inversores tendrán que prestar atención al hecho de que las decisiones son tomadas con responsabilidad. Agreguemos a esto que del monto total de la inversión, sólo el 20% queda en el país, el 80% restante vuelve a su país de origen!

En cuanto a impactos ambientales y sobre la salud, es importante señalar que los efluentes líquidos de estas plantas de celulosa liberan peligrosas sustancias llamadas dioxinas y furanos policlorados, las que se clasifican dentro de los llamados Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). Estos COPs se bioacumulan y se biomagnifican, lo que significa que afectará toda la cadena trófica al depositarse en los tejidos grasos de todas las especies, hasta llegar a los seres humanos. A su vez, estos vertidos llegarán al río con una temperatura más alta, por lo que la afectación también pasa por el daño a los seres vivos, en especial en una zona que se caracteriza por ser zona de desove de peces.

A su vez habrá liberación de estos tóxicos en los gases que salen de la chimenea provocando las nefastas lluvias ácidas. Y no podemos ser tan ingenuos creyendo las palabras de los representantes de las propias empresas cuando “aseguran” que no contaminan ya que cuando se les piden los datos acerca de los estudios que respalden dichas afirmaciones no los saben exponer, no saben cómo fueron hechas las mediciones, con qué frecuencia, con qué metodología y ni siquiera saben responder en cuántas plantas se midió ni si fueron publicados los supuestos resultados “tranquilizantes”.

Nos dicen que no contaminan, pero también nos dicen que por las dudas (¿qué dudas si no contaminan?) sería aconsejable hacer perforaciones en el acuífero y no usar la toma de agua potable de OSE (Obras Sanitarias del Estado) a la altura de Fray Bentos. Quienes afirman todo esto además de las contradicciones que muestran ¿han estudiado la dinámica de las aguas subterráneas y superficiales? A esto se suma que nos aseguran que los fraybentinos deberán prescindir del Balneario Ubici (entonces, ¿contaminan o no?).

Por si esto no fuera suficiente, nos encontramos con que la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Ambiente) considera (fojas 3942) que los temas que no fueron profundamente analizados no producirán impactos no mitigables o no compensables, basando esta consideración únicamente en una “convicción”. Bajo ningún concepto podemos aceptar basarnos en convicciones, necesitamos elementos de análisis verdaderos, con cifras, con datos verificables.

Queremos que nuestro país progrese y se desarrolle, pero entendiendo por desarrollo cuando producimos para satisfacer a TODA la población y además nos aseguramos que las generaciones que nos siguen puedan continuar produciendo en forma sustentable y con trabajo genuino y digno.

Por lo tanto, la producción de pulpa de celulosa no se condice con esta concepción y no estamos contraponiendo calidad versus trabajo: ya explicamos que son falsas las promesas de trabajo, el poco trabajo que se genera es sólo por un lapso de un año o un año y medio y luego se genera la exclusión porque al terminarse la etapa de construcción sólo gente desamparada, excluida, marginada quedará allí.

Entonces, lo más sensato sería plantear: paren todo, no nos desgastemos más con esto, frenemos la extranjerización de nuestras tierras, no hipotequemos nuestros recursos naturales, redoblemos nuestras energías en diseñar el país real, el país que ya debemos inventar para crecer en armonía regional a través del ordenamiento ambiental del territorio, de la gestión participativa de las cuencas hidrográficas y con trabajo de verdad priorizando las mejores cadenas productivas.