domingo, 27 de abril de 2008

“Continuaremos con una actitud comprometida en todos los asuntos que lleven a mejorar la calidad de vida de todos nuestros vecinos”.


Discurso pronunciado en el Acto Aniversario de la Asamblea Popular en Montevideo

26 de abril de 2008


Estimados compañeros y compañeras de la Asamblea Popular
Nuestra presencia en este acto, tiene algunos fundamentos a nuestro entender muy importantes. En primer lugar es de singular jerarquía para nosotros poder acompañar a un nuevo Aniversario de esta Asamblea. En nuestro departamento este Movimiento AVANZAR, estuvo desde el inicio vinculado a ellas. Cuando esta herramienta se levantó en nuestra zona, comprendimos que se abría una nueva brecha democrática y de participación popular. Ya en aquel momento, era hora de asumir que alevosamente nuestro pueblo había sido engañado nuevamente. Los sectores relegados, los más explotados, los olvidados del sistema, las necesidades y aspiraciones reales del país, se ven frustradas con el accionar de estos seudo izquierdistas. Los gobernantes actuales, entregaron la bandera, engañaron a su gente, desertaron de todas las ideas y proyectos construidos por años.
En segundo lugar venimos acá a comunicarles, que en el día de ayer, AVANZAR, ha decidido abandonar a la fecha y bajo estas circunstancias, la estructura del Frente Amplio. Luego de un largo proceso de charlas y análisis con los compañeros, llegamos a la conclusión de que ya no podíamos seguir formando parte de esa orgánica, y así lo resolvimos el pasado viernes. No creemos que a esta altura de los sucesos y del rumbo que ha tomado este gobierno de la mano de los dirigentes de los sectores mayoritarios, sea útil plantear la lucha desde adentro.
El camino asumido por esos dirigentes es el del neoliberalismo, el estrecho relacionamiento con los organismos financieros especuladores internacionales, las puertas abiertas a las multinacionales y a la extranjerización de la tierra, lo indican con claridad. Cambiaron Reforma Agraria por latifundios sojeros y madereros. Nuestro país se ha quedado sin tierras, sin industrias y sin gente. Pero compañeros, no vinimos acá a decir lo que ellos no hicieron, porque eso ya lo intentamos en la interna y no tuvo andamiento, sino que vinimos a sumarnos en el pueblo, para construir entre todos el Uruguay de su gente. Ya es momento de encarar de nuevo, esa construcción histórica de la izquierda uruguaya. Es tiempo de volver al viejo camino y por eso estamos todos nosotros acá. Esta fuerza política y social que viene surgiendo, es la yesca que va a encender la pradera.
Hoy más que nunca necesitamos un estilo nacional de desarrollo, que responda a los intereses del país y su gente y no a los intereses del Fondo Monetario, ni del Banco Mundial, ni de las multinacionales o de los Estados Unidos. Que responda si, a los intereses de las mayorías y no de las minorías oligárquicas. Que responda a los intereses de los pobres y no de poderosos; de los débiles y no de los fuertes, de los que trabajan y producen y no de los que explotan y especulan. Un país donde el propósito fundamental sea las necesidades del pueblo y no las ganancias de las multinacionales. Un país donde el eje sea los que producen y las microempresas, no los banqueros y los grandes exportadores. Un modelo de desarrollo económico que posicione un Estado fuerte, para que distribuya la riqueza, que garantice la generación de trabajo digno y bien remunerado, no planes de asistencialismo para generar holgazanes. Se debe garantizar vivienda decente, una salud pública de primer nivel y un sistema educativo co-gobernado que promulgue el desarrollo integral del educando, que se apoye en los valores del humanismo y del socialismo y que comprenda el 6% del PBI. Se hace imperioso favorecer la igualdad y la integración social, en una sociedad donde todos tengan los recursos necesarios para llevar adelante sus proyectos y los espacios que lo hagan sentir plenamente ciudadanos. Hay que crear continuos mecanismos de democracia directa, los que permitan a los ciudadanos participar de verdad en la toma de decisiones claves, en base a su saber, sentir y entender, para su bienestar y el de pueblo. Creemos en la importancia de brindar formas organizativas a la mayor parte de la población para que lleve ello a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y progresista. En esencia se trata de contribuir a generar la conciencia de la importancia del compromiso social para enfrentar el individualismo. Combatir el verticalismo político o de cualquier índole, tendiendo a mecanismos horizontales de participación ciudadana. Solo así la delegación y/o asignación de poderes recaerá sobre los auténticos referentes del quehacer ciudadano. Las empresas estratégicas del Estado, deben pasar por un proceso de fortalecimiento, para que satisfagan las necesidades básicas del pueblo y frenar todas las formas abiertas o soladas de privatización. Avanzar, propone una economía apoyada en decisiones tomadas a partir de la participación democrática. Es obligación de primer orden frenar el neoliberalismo para poder fomentar la pequeña industria nacional desde el sector cooperativo. Se debe desarrollar una pequeña y mediana empresa generadora de empleo abundante y digno. Además el país debe sustancialmente, mantener su soberanía alimentaria en un modelo de protección de la agropecuaria y de los mercados internos. Consideramos, compañeros, que debemos trabajar en el sentido de conservar el ambiente como uno de los principales bienes colectivos. Los recursos naturales y el medio ambiente son las principales fortunas de nuestro Uruguay. No debemos permitir más saqueo de nuestras riquezas naturales por parte de las multinacionales y de los países ricos. Es imperativo defender el recurso del agua y la tierra. El agua es un patrimonio nacional que no debe, en ningún caso, escapar a la propiedad y control del Estado. La tierra y su producción es una fuente constante de riqueza y no podemos permitir que esté en manos extranjeras. Corresponde considerarla como un bien colectivo para generar trabajo. Ahí esta la base de nuestra soberanía. Tenemos que comprometernos a reservarla para las generaciones jóvenes y las descendencias futuras. Debemos mantener respirable el aire y erradicar todas las industrias peligrosas y contaminantes. Hay que implantar energías renovables, sistemas de producción limpia y extender la agricultura ecológica. En este camino, compañeros se va a plegar el Movimiento Avanzar. Junto a los intereses de nuestro pueblo porque somos parte de él. Continuaremos con una actitud comprometida en todos los asuntos que lleven a mejorar la calidad de vida y la de todos nuestros vecinos. Solo la lucha, la militancia y participación como pueblo va a revertir la angustiosa situación actual. Debemos asumir con conciencia todo el accionar hacia adelante, porque sabemos que no va a ser fácil. Los enemigos del pueblo se van a replegar en la construcción de barreras que no nos permitan seguir adelante. Pero habremos de sortearlas y venceremos. Vencerá el pueblo, vencerá la gente de a pie, vencerá cada uno de ustedes compañeros. Por último proponemos fundirnos en un abrazo y codo con codo comenzar la marcha hacía un nuevo horizonte de libertad, solidaridad e igualdad. Un abrazo para todos, de los compañeros de AVANZAR

EDUARDO HERNANDEZ

AVANZAR SE DESPIDE DEL FA

COMUNICADO DE PRENSA

En la fecha del pasado viernes 25 de abril nuestro Movimiento ha decidido luego de una resolución de la Secretaría Política y avalado por la Asamblea Abierta, abandonar a la fecha, la estructura del Frente Amplio. Se basa nuestra resolución en los siguientes aspectos que vamos a detallar:a) Este gobierno del Frente Amplio, ha encarado una conducción del país, totalmente alejado, -a nuestro entender de sus postulados históricos y de la concepción que nuestro movimiento tenía sobre lo que se debía hacer. A sus dirigentes les ha gustado el “circo”, pero de fondo no quieren o no saben cambiar nada, solo manipular la ficción, los sentimientos de los viejos militantes y las ambiciones de los recién llegados. A esta altura de los acontecimientos no nos sentimos identificados con el rumbo que los dirigentes de los principales sectores le han dado a esta conducción. Se ha apostado a un más profundo neoliberalismo que el aplicado por los partidos tradicionales. Relacionamiento muy estrecho con los organismos financieros especuladores internacionales y aumento de la deuda externa (30 mil millones de dólares, con vencimientos hasta el 2037). Puertas abiertas a las multinacionales que hoy dominan la mayoría de las ramas de la producción y muerte paulatina a la pequeña y mediana industria nacional, con un gobierno que no ha instrumentado una sola medida de protección al desarrollo interno. Se cambió la Reforma Agraria por latifundios sojeros y madereros. Se ha extranjerizado a esta altura el equivalente a cuatro departamentos, un 25 % de la tierra laborable. No se han entregado tierras a Colonización ni para satisfacer un 10 % de los colonos solicitantes. A este ritmo se necesitarían 60 años para cubrir la demanda. El gran “buque insignia” ha sido la instalación de las papeleras de la celulosa. El salario mínimo es una décima de la canasta y existen más de 96.000 jubilaciones menores a $5400, cuando solo en el 2007 la alimentación significó promedialmente un 20 % del índice de la inflación. En materia de vivienda no se ha construido una sola casa o apartamento en este tiempo. Sí se ha rematado a más deudores morosos en tres años, que en los últimos 25 años. Lo más significativo de este gobierno ha sido hasta el momento la instauración del IRPF, que a la fecha hace “agua por todos lados” y donde los datos son muy claros: paga un 90% el trabajo y un 10% el capital. Es eso un “pague más el que tiene menos y menos el que tiene más”. De otra forma analizado, como un “pague y mantenga todo, el mismo sector social que hace años viene manteniendo al Estado”. Lo único que se animaron a hacer es una nueva redistribución de la miseria. La reforma de la salud es una nueva entrega a los privados, donde lo único que se debió hacer era fortalecer con recursos e infraestructura a la Salud Pública. Se mal privatizó PLUNA y ahora viene en el mismo camino AFE. Utilizan para este proyecto privatizador los mismos términos que los partidos tradicionales “los uruguayos somos incapaces de administrar y gestionar una empresa pública”. La educación continuará sin poder lograr sus aspiraciones de varios años de lucha. Ha crecido la mortandad infantil, los márgenes de pobreza y el exilio de uruguayos. b) Nuestra situación en San José. Hace ya un año y medio que en nuestro departamento estamos expulsados de la orgánica, por pensar diferente a los “mandones de turno” y querer marcar nuestras discrepancias. Logramos en el departamento el 5to. lugar de las listas más votadas, con nuestro sub-lema, (en las últimas internas) y no podemos concurrir a la Mesa, ni a las Comisiones. Esta situación de soledad departamental y nacional, se nos ha vuelto insostenible y los compañeros por todos lados solicitan que finiquitemos el tema. Todo esto acelera el proceso de decisión. No tenemos ámbitos de militancia en la interna ni tampoco de expresión de nuestras divergencias. No ha sido una decisión fácil: la mayoría de nosotros, no militó, ni votó jamás en otra fuerza política, por ende no conoció otra cosa que los actos, las actividades de militancia y los Comités de Base. De esta forma, no creemos en esa “falsa teoría” de intentar cambiar desde adentro. Esta definición es el resultado de muchas conversaciones y análisis con los compañeros en este último año. Seguiremos en la lucha, en el trabajo militante, social, cultural y electoral. Estamos tomando la decisión que nos dicta nuestra conciencia y la que entendemos debemos asumir desde el punto de vista de nuestra historia generacional. Por un Uruguay próspero, solidario y justo.
AVANZAR.

Ni regresión, ni continuismo. Terminar con el Circo.Cambiar el Sistema

La enorme mayoría del actual Frente Amplio es la “izquierda” que se ha habituado tanto a estar dentro del circo, que ya vive del circo y por eso no quiere cambiarlo, ni cambiar la esencia del sistema que lo sustenta. Sus dirigentes nacionales se han vuelto hipócritas, y se han enviciado en el uso de la mentira y en la manipulación de los sentimientos de la gente. De “revolucionarios profesionales” pasaron a ser simplemente “actores” políticos profesionales, y al igual que los blancos y colorados han degenerado, pasando a vivir de la política como de un negocio personal. Es que además de los intereses de clase que los condicionan, la cultura electoralista ha sustituido en sus cabezas a la cultura revolucionaria que alguna vez defendieron, y así se han corrompido en sus valores, tanto los candidatos como las estructuras verticalistas que los sostienen. Más acá de los discursos que realizan esos dirigentes, hace tiempo que a los ciudadanos los han dejado de considerar como tales, para pasar a estimarlos como clientes de su “mercado cautivo”, y espectadores de los “combates” (debates mediáticos y parlamentarios) que mantienen con algunos “gladiadores” de la oposición. Al pueblo sólo le dejan la fantasía de “subirles o bajarles el pulgar” una vez cada cinco años. Pues por más que se logre mediante elecciones rotar partidos, sectores o personas, el “cambio” conseguido sigue estando dentro de la estructura del circo, y por lo tanto, sigue siendo funcional a la dominación de los poderosos de siempre. Los ricos siguen mandando, los pobres siguen aguantando.Nosotros no queremos sustituir unos mandones por otros, ni caer en la tentación de convertirnos en mandones, para luego “mejorar” el país por decreto.Queremos ser libres, y ayudar a los demás a que lo sean.Libres de la ignorancia, libres de los tiranos mandones, libres de la “finalidad de lucro” capitalista.Libres, para ser felices.Pero entonces, como portadores del pensamiento revolucionario artiguista, debemos colaborar para que nuestro pueblo haga la síntesis correcta de lo que ha pasado.Hay que hacerles entender a los dirigentes de todos los partidos que si prometen algo, y luego hacen lo contrario, serán castigados con el voto. No habrá impunidad para su traición.Debemos ayudarnos a razonar entre los ciudadanos, para entender que no debemos delegar nuestra soberanía en los “representantes”, sino que debemos ejercerla nosotros mismos.La política como profesión no sirve, degenera en negocio. La democracia representativa tampoco, terminan gobernando las micro cúpulas partidarias.Hay que sanear la política, hay que terminar con el circo y con el concepto mismo de “hacer carrera” como representante.Hay que atraer hacia la política a aquellos ciudadanos “ejemplares” de los que hablaba Artigas, y a los “hombres justos” que mencionaba Platón. Pero también, y sobre todo, hay que atraer, involucrar y comprometer a los ciudadanos y ciudadanas de a pie, para que hagan obra en común, en beneficio de la pública felicidad.Hay que crear nuevas herramientas horizontales de participación, y nuevos procedimientos de decisión popular.Es hora de quitarles poder a los políticos profesionales, y de devolvérselo a la ciudadanía.Es hora de proponer y establecer colectivamente un nuevo sistema democrático de gobierno, donde el pueblo sea verdaderamente el protagonista de las decisiones.
Lic. Leonardo Rodríguez Maglio

domingo, 30 de marzo de 2008

LA LOCOMOTORA DE LAS PRIVATIZACIONES

Más recursos de los uruguayos para beneficios económicos de las multinacionales

Después de lo poco que nos habían dejado los gobiernos anteriores, éste va a marcar la historia del país en una profundización de unapolítica económica cada vez más alejada de los intereses de los uruguayos.
Se convirtieron en radicales neoliberales.

Aplicaron una reforma tributaria donde paga menos el que tiene más y más el que tiene menos. (Cifras reales de lo aportado por el trabajo y el capital luego de la aplicación del IRPF). Ahora no saben cómo solucionar el problema de los jubilados y los encares de la justicia. Es más algún diputado oficialista se ha animado a llevarlo como tema de lucha de pobres contra pobres. Algo así como que si no le sacamos a los jubilados le vamos a tener que sacar a los maestros, a la salud, etc. etc. La tierra se nos va de las manos. Cifras históricas están en manos de extranjeros y sociedades anónimas. 5.000.000 hectáreas de campo se han vendido en los últimos años. Según lo informado por un jerarca de gobierno esto ha sucedido en los últimos 8 años. (Algo así como 1713 hectáreas por día. ¿Seguiremos a este ritmo?). Los frigoríficos, -otra de nuestras grandes fuentes de ingresos al país-, también han pasado a capitales extranjeros. ¿Será con ellos y con los dueños de las tierras que el ex Ministro de Ganadería saldrá a realizar mateadas en las plazas por el interior del país?. Dejaron la puerta y todas las ventanas abiertas al neoliberalismo. Cambiaron el discurso de defensa de la producción nacional por el de estar integrados al mundo globalizado. Hoy en día, la industria nacional fenece lentamente frente a los grandes poderes económicos de las multinacionales. Y lo que es peor, estas últimas se instalan en nuestro territorio, con todos los beneficios, la mayoría de los cuales nunca gozó la producción uruguaya. Se les ha otorgado Zona Franca a las industrias pasteras y otras, que terminan generando menos mano de obra que unas pocas industrias nacionales. Siguen entrando de afuera y sin límites artículos industriales y agropecuarios que se producen acá. Para lo que se produce en el país va quedando los bajos índices de consumo interno y una carga impositiva cada día más intensa. Siendo por ejemplo, que ciertas acciones financieras no aportan al IRPF. La Salud Pública, ahora debe competir con la privada, cuando lo único que se debió hacer es invertir fuertes fondos en la primera para que fuera de nivel, solidaria y para todos. En el mismo camino va la Educación. Pese al inquebrantable espíritu de los docentes va paso a paso en convertirse en una enseñanza para ciudadanos de clase B. Ya se había anunciado una educación para ricos y otra para pobres. Los ricos más ricos y los pobres más pobres. Y así irán cayendo sucesivamente, todas las actividades públicas, integradas profundamente a la idiosincrasia del uruguayo, fruto de otro Uruguay. Producto y defensa de toda la población que en innumerables oportunidades salió a la calle, se manifestó y plebiscitó en defensa del Estado. Algunos dirigentes de los sectores mayoritarios de la izquierda, se han cambiado para la vereda de enfrente. Están haciendo más de lo que hubieran hechos los actores de los partidos tradicionales. Quieren borrar con el codo, lo que escribieron con la mano. Cambian y dejan su discurso para que, con los mismos argumentos que utilizaron blancos y colorados, se realice un mayor despojo de la riqueza nacional. Por suerte nuestro país aún tiene una reserva ideológica y moral que se está organizando y pronto se opondrá frontalmente a esta política, antes de que sea demasiado tarde. Las acciones desde el gobierno han sido lamentables. En primer lugar no se respeta en totalidad lo plebiscitado en la última reforma constitucional sobre el agua, luego se hace un pésimo negocio en Pluna y ahora la privatización llega por AFE. Indudablemente que esa pantalla construida para reactivar el transporte ferroviario, en beneficio de los pobladores de bajos recursos muy pronto iba a mostrar su hilacha. Como vislumbrando lo que se vendría, como leyendo entre líneas o interpretando intenciones, hace un año y cuando se reabría el transporte de pasajeros hacia San José y otras localidades, en nuestra edición Nº 11 escribíamos: “AFE debe seguir siendo estatal y no abrir su puerta al capital privado, porque si no el esfuerzo logrado por la población y los empleados en este retorno se verá rápidamente opacado por intereses, que no dudamos en afirmar, no tendrán nada que ver con lo social y ni siquiera con aquellos genuinos al país”. El petróleo tiende a ir desapareciendo y por eso la suba de su precio se vuelve incontrolable. El transporte para muchas empresas es esencial, en su ciclo productivo. Los privados recurren rápidamente a la inversión estatal ya existente, para mantener sus ganancias. También cuentan con la complicidad de los actores de gobierno que tienen que convencernos que además de subdesarrollados, somos incapaces (casi idiotas) para mantener y desarrollar una empresa estatal eficiente. Así dirán que sin privados AFE no marcha. Preguntamos: ¿para qué la población uruguaya los puso en esos cargos, si su eficiencia es nula?. No tendremos ya, -al menos de la mano de este gobierno, un Uruguay Productivo, no volverá Subsistencia, para nivelar los precios de la canasta básica, no habrá Frigorífico Nacional, no habrá más campos para Colonización, ni reforma agraria, no ocurrirá el proteccionismo para la pequeña industria manufacturera, no se desarrollará una salud pública enaltecida, ni del nivel que tuvo hace unos años, no tendremos una educación pública niveladora e igualitaria, en resumen, no tendremos el país de los discursos, de los programas, ni de los documentos del Frente Amplio. Esas banderas renunciadas, deberán ser abrazadas de nuevo por el pueblo, por la gente, por cada uno de nosotros.
EDUARDO HERNANDEZ

martes, 2 de octubre de 2007

¿Qué país productivo queremos? ¿Qué país productivo tendremos?

En tiempos de cambios políticos en la región, es natural pensar en la implementación de una participación activa de la ciudadanía en las decisiones que involucran la base de nuestra vida como lo es el modelo productivo.


Ing.Agr. Anahit Aharonian


Preocupados por la alta tasa de desocupación y teniendo el respaldo de la Constitución de nuestro país garantizando el derecho a la vivienda, a la educación, a la salud y al trabajo, nos restaba contar con una voluntad política encaminada a facilitar la resolución de estos problemas para hacer posible el país productivo y sustentable, con trabajo permanente y digno para todos. Para ello es necesario comenzar a detener las políticas de los hechos consumados, no podemos continuar con la improvisación que nos ha caracterizado, pero menos aún cuando esa improvisación compromete a varias generaciones futuras.

Vivimos en un Sur de países hermanados en una larga historia de luchas en común, luchas por independencia y autonomía, luchas contra los poderes imperiales, aquellos poderes que han llevado adelante una permanente política de saqueo de nuestras riquezas.

Pareciera que dicho saqueo no quiere cesar, la sociedad de sobreconsumo que han desarrollado en “su” Norte los ha llevado a que haya materias primas de sus países que se están agotando, lo que se une al hecho de que la carga contaminante en su ambiente está siendo intolerable entonces, ¿dónde mejor que este Sur pródigo para que estas empresas puedan desembarcar y arrasar con nuestros recursos naturales como las fértiles tierras, el agua, la tan ponderada diversidad genética? Para ello vienen a pisotear nuestras soberanías, ya que estas empresas son trasnacionales que actúan por encima de los gobiernos establecidos.

Pero nosotros no estamos desprotegidos si nos apoyamos en la fuerza de nuestros pueblos, de hecho, ya integramos un incipiente mercado común, al que debiéramos prestar mayor atención, especialmente cuando desde los centros de poder que “casualmente” se encuentran en el norte nos bombardean con nuevas formas del “divide et impera”.

Hemos sido capaces de analizar el fenómeno de la división como arma para ejercer el poder, en miles de ejemplos que nos da la Historia. Sin embargo y en esta coyuntura, con enorme asombro comprobamos que desde ámbitos políticos y desde los medios de comunicación masiva ahora se nos quiere convencer que nuestra soberanía peligra a causa de la legítima lucha de los hermanos argentinos que está hermanada con la lucha de muchos uruguayos que se quiere desconocer a través del ocultamiento de la misma.

Es triste comprobar el bombardeo propagandístico basado en falsedades y medias verdades, sin mencionar siquiera que la soberanía la tenemos muy comprometida desde que permitimos la trasnacionalización de nuestras tierras y nuestros recursos naturales. Sin mencionar tampoco que -bajo la fuerte presión del gobierno finlandés- nuestro parlamento aprobó en mayo de 2004 un leonino Acuerdo de Protección de Inversiones Uruguay-Finlandia, que ataca claramente la soberanía nacional. Sin mencionar las fuertes presiones que las empresas ejercen cotidianamente a través de sus múltiples estrategias desarrolladas por agencias de publicidad.

Vayamos al comienzo de este capítulo de nuestra historia, aceptando el hecho de que en Uruguay se creyó que con la aprobación de la Ley Forestal de 1987 se abrirían las puertas al desarrollo –nuevos espejitos de colores prometiendo el tan postergado desarrollo- y a muchas fuentes de trabajo. Para que ello fuera posible, también se votaron fuertes subsidios a la actividad forestal, dineros que han salido y salen de nuestros bolsillos, pero lamentablemente hemos comprobado – así lo ha denunciado la Asociación de Inspectores de Trabajo del Uruguay- que no sólo ha generado insuficientes puestos de trabajo sino que además el trabajo es realizado en condiciones infrahumanas, donde aún trabajan muchos menores de edad. Esto también hay que revertirlo, pero somos concientes que no se logra por un simple voluntarismo; además de una estrategia hacia su cumplimiento se precisa de fuertes recursos presupuestales.

¿Cuántos emprendimientos productivos se hubieran implementado si la sociedad no hubiera sido obligada a pagar dichos subsidios y exoneraciones impositivas?

En medio de este panorama nos encontramos con que una de estas empresas forestales está culminando la instalación de una gigantesca planta de celulosa en nuestro país, en el departamento de Río Negro. Otra de las corporaciones está gestionando su instalación en el departamento de Colonia y –en caso de continuar esta cadena - nos llevará a una consolidación de este modelo de producción forestal a gran escala, de árboles destinados a convertirse en astillas, con el más bajo empleo en la fase agraria y en la fase industrial. Las mejores tierras del litoral oeste, de los departamentos de Paysandú, Río Negro y Soriano ya extranjerizadas serían destinadas al cultivo de más y más eucaliptos para abastecer a las mega plantas proyectadas.

Como si estas superficies no fueran suficientes, se le han abierto las puertas a otro gigante de la celulosa como lo es la sueco-finlandesa Stora Enso, la que está comprando tierras en el centro de nuestro país, con la finalidad de seguir plantando eucaliptos para instalar otra mega planta de celulosa, esta vez sobre el Río Negro.... y hay otros proyectos similares que están siendo anunciados con enorme algarabía por parte de nuestros gobernantes.

Entonces, estamos ante una situación de hecho grave ya que tenemos impactos negativos en toda la cadena productiva, comenzando por los que provocan estas plantaciones, que son la materia prima indispensable para esta industria.

Recordemos que para plantar estos árboles, se sustituye la cobertura vegetal existente, provocando un importante desequilibrio en los ecosistemas, hay una real pérdida de biodiversidad y cambios en la estructura social que implica exclusión y marginación.

Por otra parte, recorriendo las zonas forestadas se pueden hacer algunas de estas comprobaciones, complementadas con estudios académicos que nos demuestran que estas plantaciones de eucaliptos acidifican y producen erosión en los suelos, disminuyen la disponibilidad de agua a través del uso consuntivo y la evapotranspiración, además de disminuir la capacidad de recarga de acuíferos.

Otros impactos negativos son los relacionados a la contaminación de suelos y aguas a causa del uso de agrotóxicos, algunos de los cuales hoy están prohibidos por ser Contaminantes Orgánicos Persistentes, prohibiciones marcadas a través del Convenio de Estocolmo, del cual somos firmantes y cuya primer Conferencia de las partes se realizó en mayo de 2005 en Punta del Este.

Es harto conocido que la industria de la celulosa es una de las industrias más contaminantes del mundo (incluso usando la “última tecnología”) y en base a los daños ya ocasionados a su propio ambiente, los países del norte han cambiado su legislación implantando fuertes controles ambientales, lo que implica mayores costos de inversión. También tienen restricciones en tanto empieza a escasear su materia prima ya que han devastado sus propios bosques nativos.

De esta manera nos encontramos con que estas industrias vienen acelerando su traslado al sur, como ya lo han hecho, por ejemplo, en Brasil y Chile. Justamente en el sur de Chile, cerca de la ciudad de Valdivia hace sólo tres años se instaló una planta de celulosa con la última tecnología finlandesa, cuyos resultados han sido nefastos. La planta fue temporalmente cerrada, pero la destrucción ya había ocurrido y es tan importante que los pobladores se han visto seriamente afectados en su salud.

Ahora parecería que le llegó el turno a nuestro país, a las márgenes de nuestros ríos donde se puede encontrar abundante agua dulce de acceso gratuito, tierras y mano de obra baratas además de insuficientes controles ambientales.

Es asombroso constatar la enorme propaganda realizada por las empresas aún antes de instalarse, a través de presentaciones públicas, difusión de multicolores revistas, invitación a delegaciones de políticos y periodistas a visitar España y Finlandia. La primera pregunta entonces es: ¿por qué tanto gasto para conquistarse a la gente, a la prensa y a los políticos si sus proyectos son tan buenos?

Por otra parte, ¿por qué ambas empresas han presionando para que se les voten nuevas exoneraciones impositivas, tanto que han logrado operar en Zona Franca y ser exonerados de todo impuesto?

Es importante a su vez conocer la calidad de los representantes de estas empresas, como lo es el caso de uno de los técnicos que trabajó para la empresa chilena antes mencionada, en cargos ejecutivos, más específicamente como gerente de ventas y marketing, ahora tiene un cargo gerencial, en la empresa finlandesa Botnia que se está instalando en Fray Bentos.

Se menciona su larga trayectoria como aspecto meritorio, pero ¿alguien se ha preguntado si “larga” es sinónimo a “buena”?

Comprobamos que una situación similar ocurrió con uno de los responsables de la empresa española Ence, al cual se le atribuye una larga trayectoria como directivo, olvidando que parte de lo “largo” es su condena por crímenes ambientales en su propio país, donde todavía continúa la lucha por la clausura definitiva de la planta de Ence en Pontevedra, Galicia.

Pese a todo lo anterior, estas empresas insisten en presentarse como la única opción para resolver los problemas de falta de trabajo y de agregarle valor a la madera ya existente.

Pero aclaremos algunas cosas:

a) al operar en zona franca, el Uruguay seguirá exportando materia prima sin valor agregado

b) el poco valor que le agregarán será en su zona franca y por tanto no tendrá impactos fiscales que aporten al crecimiento de nuestra economía (en la página 7 de la Ley de Presupuesto dice textualmente: “Nota: las proyecciones no incorporan el impacto económico de las plantas de celulosa debido a su escaso impacto fiscal”).

c) estas empresas sólo procesarán la pulpa o pasta de celulosa, ya que sus mayores ganancias pasan por tener “las plantas de celulosa al pie de los árboles y las fábricas de papel al pie de los mercados”. Y es bueno saber que los mercados están en China y Europa.

Uno de los argumentos que parece hacernos dudar más, está basado en que supuestamente es necesario producir más papel, pero no dicen que la mayor parte de la celulosa que se produce no está destinada a satisfacer reales necesidades humanas, sino a crear crecientes niveles de consumo innecesarios que aseguran la rentabilidad de la industria de la celulosa y el papel. Sin embargo la industria alimenta el mito de identificar al alfabetismo con el consumo de papel mientras las cifras mundiales al respecto desmienten esta afirmación repetida una y mil veces.

Sin embargo, lo cierto es que no sólo no generarían puestos permanentes y genuinos de trabajo – la automatización sustituye a gran parte de la mano de obra- sino que además desplazarían muchos de los ya existentes, que en número y calidad son muy superiores. Entonces, resulta absolutamente equivocado el argumento de la generación de trabajo ya que sí se genera en la primera etapa de construcción de las fábricas, pero ¿qué hacemos con la tugurización y la exclusión inmediatamente posterior? ¿No es mejor generar trabajo permanente como lo ha reclamado el Plenario Intersindical de Trabajadores de Río Negro?

Otro de los argumentos que nos hacen dudar es el de que “la madera ya está y alguien la tiene que procesar”. Estamos totalmente de acuerdo, pero ¿por qué elegir la peor opción? ¿Por qué no apostar a la real transformación de nuestra economía?

Con la superficie ya plantada hay propuestas varias para transformar dicha madera con valor agregado de verdad y con mucho más puestos de trabajo.

Se ha insistido mucho en esta suerte de “resignación” ante lo ya plantado, pero debemos saber que –aunque se quiera disfrazar- para alimentar a estas mega-industrias se va a necesitar de mayores extensiones de eucaliptos cercanas a las plantas.

A pesar de todos nuestros fuertes y fundamentados argumentos para oponernos tan enfáticamente a dichos emprendimientos, cuando conseguimos que alguien al menos nos escuche, nos responde con un “no se puede hacer nada, ya está decidido, ahora nos corresponde controlar”.

Pero ¿desde cuándo los uruguayos nos resignamos ante decisiones tomadas apuradamente, ante decisiones donde no fueron sopesadas todas las opiniones que especialmente en estos casos deben ser tomadas en cuenta?

Por otra parte, ¿cómo vamos a controlar? ¿qué significa “controlar”?

Si le damos el significado de “verificar” entonces, luego de ocurrida la contaminación estaremos en condiciones de dar a conocer –por ejemplo- la causa de un cáncer o la causa de alguna de las enfermedades respiratorias que ocurren en las zonas cercanas a este tipo de industria. También podremos verificar la exclusión social y empobrecimiento al que serán llevadas las poblaciones cercanas a las plantas y a las plantaciones forestales que alimentan a dichas plantas.

Si le damos el significado de “regular” entonces tendremos que esperar a que el desastre ocurra para decir “mire, ocurrió tal error, ahora sabrá que debe corregir”, pero mientras tanto la población ya fue afectada y además siempre nos quedará la duda del nivel de corrección hasta el momento de la siguiente verificación.

Hemos escuchado con gran asombro, que si estas empresas llegaran a contaminarnos simplemente las echamos.... pero acaso ¿no sabemos que para lograr la expulsión de una empresa de este tipo pasan muchos años mientras se siguen acrecentando los daños permanentes e irreparables? ¿No sabemos de las fuertes presiones que estas empresas ejercen en las poblaciones donde se instalan para acallar las denuncias sobre los daños? ¿No sabemos que somos cómplices de dichos daños cuando fuimos prevenidos de los mismos?

¿Cómo vamos a responder a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos?

Tenemos la certeza de que es posible e imprescindible cambiar una decisión política cuando ésta es equivocada. Dar marcha atrás, cuando se trata de decisiones negativas para nuestra gente, siempre hablará bien de nuestros países, los potenciales inversores tendrán que prestar atención al hecho de que las decisiones son tomadas con responsabilidad. Agreguemos a esto que del monto total de la inversión, sólo el 20% queda en el país, el 80% restante vuelve a su país de origen!

En cuanto a impactos ambientales y sobre la salud, es importante señalar que los efluentes líquidos de estas plantas de celulosa liberan peligrosas sustancias llamadas dioxinas y furanos policlorados, las que se clasifican dentro de los llamados Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs). Estos COPs se bioacumulan y se biomagnifican, lo que significa que afectará toda la cadena trófica al depositarse en los tejidos grasos de todas las especies, hasta llegar a los seres humanos. A su vez, estos vertidos llegarán al río con una temperatura más alta, por lo que la afectación también pasa por el daño a los seres vivos, en especial en una zona que se caracteriza por ser zona de desove de peces.

A su vez habrá liberación de estos tóxicos en los gases que salen de la chimenea provocando las nefastas lluvias ácidas. Y no podemos ser tan ingenuos creyendo las palabras de los representantes de las propias empresas cuando “aseguran” que no contaminan ya que cuando se les piden los datos acerca de los estudios que respalden dichas afirmaciones no los saben exponer, no saben cómo fueron hechas las mediciones, con qué frecuencia, con qué metodología y ni siquiera saben responder en cuántas plantas se midió ni si fueron publicados los supuestos resultados “tranquilizantes”.

Nos dicen que no contaminan, pero también nos dicen que por las dudas (¿qué dudas si no contaminan?) sería aconsejable hacer perforaciones en el acuífero y no usar la toma de agua potable de OSE (Obras Sanitarias del Estado) a la altura de Fray Bentos. Quienes afirman todo esto además de las contradicciones que muestran ¿han estudiado la dinámica de las aguas subterráneas y superficiales? A esto se suma que nos aseguran que los fraybentinos deberán prescindir del Balneario Ubici (entonces, ¿contaminan o no?).

Por si esto no fuera suficiente, nos encontramos con que la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Ambiente) considera (fojas 3942) que los temas que no fueron profundamente analizados no producirán impactos no mitigables o no compensables, basando esta consideración únicamente en una “convicción”. Bajo ningún concepto podemos aceptar basarnos en convicciones, necesitamos elementos de análisis verdaderos, con cifras, con datos verificables.

Queremos que nuestro país progrese y se desarrolle, pero entendiendo por desarrollo cuando producimos para satisfacer a TODA la población y además nos aseguramos que las generaciones que nos siguen puedan continuar produciendo en forma sustentable y con trabajo genuino y digno.

Por lo tanto, la producción de pulpa de celulosa no se condice con esta concepción y no estamos contraponiendo calidad versus trabajo: ya explicamos que son falsas las promesas de trabajo, el poco trabajo que se genera es sólo por un lapso de un año o un año y medio y luego se genera la exclusión porque al terminarse la etapa de construcción sólo gente desamparada, excluida, marginada quedará allí.

Entonces, lo más sensato sería plantear: paren todo, no nos desgastemos más con esto, frenemos la extranjerización de nuestras tierras, no hipotequemos nuestros recursos naturales, redoblemos nuestras energías en diseñar el país real, el país que ya debemos inventar para crecer en armonía regional a través del ordenamiento ambiental del territorio, de la gestión participativa de las cuencas hidrográficas y con trabajo de verdad priorizando las mejores cadenas productivas.

martes, 11 de septiembre de 2007

¿Y si recurrimos al barro ...?

En el medio rural, y en escasas situaciones urbanas, era común encontrarnos con ranchos de barro que poco a poco y con el avance del mundo desarrollado se fueron dejando en el olvido. Estas construcciones -lo podemos afirmar quienes al menos tuvimos una oportunidad de pasar un día en ellas, tenían innumerables ventajas, dentro de las que todos recordamos. sumamente calentitas en invierno y muy frescas en verano.

GERARDO CEDRÉS

La tradición se perdió .. pero quizás y de la mano de las actuales crisis sea bueno volver a ella como solución al día a día de muchos vecinos.

A continuación no le hablaré de dónde vivimos, sino de una alternativa mejor en todos sus aspectos…. LA ARQUITECTURA DE TIERRA: una herencia humana, con más beneficios de lo que muchos se pueden imaginar.

Al respecto un poco de información que recabamos y deseamos compartir.

Desde hace 10.000 años los hombres construyen ciudades. La tierra cruda, fue, y sigue siendo, uno de los principales materiales de construcción. Es así que, hoy en día, más de un tercio de la población humana vive en hábitat de tierra.

Existen construcciones grandiosas, tales como la mezquita de Djene en Malí, empezada en el siglo duodécimo, o el Taj Mahal, en la India, que tiene escondido debajo de sus mármoles estructuras de bambú y barro, o las famosas casas torre del Yemen que pueden tener hasta 8 plantas, muchas de ellas datan de hace 400 años. Todos ellos son ejemplos de la durabilidad de esta arquitectura arcaica y de la fiabilidad de su principal material constructivo; el barro crudo.

Construir en Barro tiene todas las ventajas ECOLOGICAS que nuestro medio ambiente necesita para seguir un desarrollo sustentable que permita la preservación de los valores naturales que todavía hoy disfrutamos, en un marco de armonización activa con nuestro ambiente.

Cuando la humanidad empezó a edificar eligió la tierra cruda como material predilecto. Si no queda rastro de esas ciudades y construcciones es precisamente porque necesitan un cierto cuidado y mantenimiento; el día que los habitantes deciden abandonar el hogar y su lustral restauración, al cabo de unos (muchos) años la construcción tenderá a desaparecer. Volverá a formar parte de Madre tierra, reciclándose en pradera, huerta, vasija de terracota, o bien otra vez en una construcción.

O sea que mientras los habitantes cuiden sus respectivas viviendas, estas serán muy seguras y perdurarán por muchísimos años, pero si en cierto momento se decide abandonarla o cambiarla, esta se reintegrara a la Tierra sin perjudicar daños al medio ambiente ya que no genera escombros (como sí lo hacen los sistemas tradicionales de hormigón o ladrillo), o sea que no contamina….¿que importante ventaja, verdad?....pero esto no termina acá, este tipo de viviendas en barro tienen más ventajas aún, como por ejemplo…El ahorro energético.

Dado que hoy en día muchos países europeos tienen grandes problemas de abastecimiento energético, es que países como Alemania en estos últimos años se han volcado muchos más a las construcciones en barro, ya que, aparte de no generar escombros este tipo de viviendas es muy beneficiosas en el ahorro energético. Dado que el barro almacena calor; como material denso, es un excelente aislante térmico, lo cual implica un ahorro energético.

Debido a la gran masa térmica de las construcciones, este material funciona como acumulador térmico en invierno. Pero su densidad también se aplica al verano inversamente generando una temperatura más fría.

Mostrado ya estos beneficios vayamos a otro muy importante….

LA SALUD

Estas viviendas también tienen ventajas y beneficios muy importantes con respecto a la salud humana. Construir en Barro tiene todas las ventajas de SALUD para el ser humano, en términos de lograr y mantener un estado más positivo de vida física, mental y espiritual. El barro mejora el clima interior; el barro regula la humedad ambiental; el barro absorbe contaminantes por lo tanto purifica el aire. El barro tiene una humedad relativa del 50 a 70 % y eso tiene muchas influencias positivas como la de reducir el contenido de polvo fino en el aire; activa los mecanismos de protección de la piel contra los microbios; disminuye la vida de muchas bacterias y virus; disminuye los olores y la electricidad estática en la superficie de objetos.

Además el barro preserva la madera y otros materiales orgánicos; el barro mantiene secos los elementos de madera y los preserva cuando están en directo contacto con él, debido a su bajo equilibrio de humedad que impide que insectos y hongos vivan.

P ero tampoco nos olvidemos de su ventaja como aislante acústico.

Dada la constitución del material y debido al espesor de las paredes, este material es un gran aislante acústico y de muy baja transmisión del sonido.

Pero para no dejar de aportar beneficios es que digo lo que ustedes mismos queridos lectores observarán luego de leer este punto. Las técnicas locales que utilizan los materiales que el medio proporciona son más sencillas en su ejecución y de más fácil aprendizaje a su vez, como se transmiten de generación en generación, y pertenecen al sitio, son parte del imaginario colectivo y su incorporación es «natural». Constituyen un Patrimonio cultural a valorar como parte de nuestra identidad.

El barro es apropiado para la autoconstrucción, trabajar el barro, y las técnicas de bioconstrucción en general, es apropiado para TODOS ya que las Técnicas de construcción con tierra pueden ser ejecutadas por personas no especializadas en construcción, es suficiente la presencia de una persona experimentada controlando el proceso de construcción.

El barro economiza materiales de construcción y costos de transportes: disponemos de este material NATURALMENTE a pie de obra al excavar los cimientos; aún en el caso de necesitar modificar su composición de arcilla y arena, o de estabilizarlo, con agregado de materiales que deberán ser transportado de otros lugares resulta más económico que los materiales industriales.

Si bien aún hay más beneficios sobre este tipo de viviendas, solo quería dejar al alcance de las manos de todos ustedes (queridos lectores) algunos de los beneficios más importantes a su consideración, como lo es la salud, el ahorro energético, el ahorro económico, la protección ambiental, y la gran cultura y patrimonio histórico que esto representa.


Monocultivos

José Coronado

Conocida es la posición de Avanzar, como grupo político, respecto al monocultivo de eucaliptus y la consiguiente instalación de plantas de celulosa. El tremendo impacto negativo de éste en nuestros ecosistemas de praderas es fácilmente advertido solo en la impresionante extracción de agua que el mismo realiza de los suelos, entre otros ejemplos.

Sin embargo esta posición no puede sesgarse únicamente hacia esta especie forestal y nos deja en una posición algo ambigua respecto a otros monocultivos existentes en el país.

Es que si estamos en contra del monocultivo de eucaliptus por argumentos ecológicos también deberíamos estarlo respecto de otros monocultivos. Tan o aún más dañinos al ambiente resultan algunos cultivos agrícolas que actualmente, o desde hace años, se realizan en Uruguay.

Hoy día el furor agrícola de la soja exprime la fertilidad de las mejores tierras y las esteriliza a mediano plazo producto de la alta carga de insecticidas y herbicidas que se le aplican. Otros furores agrícolas vendrán cuando los países más industrializados demanden granos (girasol y maíz) para la producción de biodisel o alcohol como sustitutos de combustibles fósiles. Y seguramente esos furores agrícolas nos impactarán más que negativamente en lo ambiental. Estos ejemplos de monocultivos son tal vez de actualidad, sin embargo desde hace muchos años Uruguay posee tradición en monocultivos que también impactan negativamente el ambiente, a modo de ejemplo: el arroz, el trigo, la papa y hasta la caña de azúcar. Es que monocultivo significa eso, el cultivo de una única especie vegetal y por consiguiente mediante técnicas de agricultura convencional. Esto es, usando altas concentraciones de fertilizantes químicos, herbicidas, fungicidas e insecticidas; todos agresores de ecosistemas.

Pero entonces, ¿cuál va a ser la posición de Avanzar, estar en contra también de la papa y de la caña de azúcar?. Es que si realmente nos basáramos en argumentos ecologistas deberíamos estarlo.

Lo primero que debemos aceptar es que cualquier actividad humana tendrá un impacto inevitable en el medio, y esto solo por ser actualmente 6000 millones de seres sobre la tierra con pronósticos de llegar a 8000 millones para el año 2010.

Pues nada que haga el hombre y menos aún en aquellos rubros de producción de alimentos estará exonerado de impactar en los ecosistemas.

Nuestro argumento en contra de unos respecto de otros no necesariamente debe ser ecologista sino fuertemente político. Tanto el eucaliptus con destino a celulosa como la soja, por ejemplo, son macroemprendimientos que afectan bastísimas extensiones de nuestro territorio y con miras a extenderse mucho más aún.

No solo atemoriza la magnitud de estos emprendimientos sino también que como es conocido están básicamente en manos extranjeras (multinacionales), planteándonos otro problema: la extranjerización de la tierra. Por más que se argumente a favor de las fuentes de trabajo que generarán, punto altamente discutible por la calidad de empleo que se logra; y que se argumente en lo positivo del establecimiento de inversiones extranjeras en el país, la pregunta es si estamos dispuestos a que el gran beneficio se lo lleven otros y nos quede como resultado un territorio exprimido y estéril hipotecando así otras posibilidades de futuro.